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miércoles, 3 de febrero de 2010

Agendando en Febrero ...

Agendando en Febrero ...

Año a año en Diciembre, en fechas cercanas a las tradicionales fiestas, al igual que muchos otros colegas recibo presentes de mis clientes y también atenciones de distintas aerolíneas.
Es muy común por parte de las líneas aéreas enviar almanaques, tazas, lapiceras, pendrives, material promocional, botellas y también agendas.
En varias oportunidades he recibido varias agendas simultáneamente, pero este año en Diciembre, no recibí ninguna.
No me preocupé porque sabía que la misma podría llegar en los primeros días de Enero (esto ha sucedido en alguna ocasión debido a retrasos de las empresas que realizan las entregas).
Durantes las primeras semanas de Enero estuve de licencia, y esperaba que al retornar a la oficina tuviera disponible como mínimo una agenda.
A mi reintegro me encontré con la sorpresa de que no había agenda! (ni grande, ni chica, ni siquiera una obsoleta agenda sin uso del 2008). Nada de nada .....
Este año, por recortes presupuestales, ninguna aerolínea había enviado agendas, ni tampoco lo había hecho ninguna otra empresa de las que habitualmente recibía estas atenciones.
Por toda una semana me negué a aceptar el hecho y estuve anotando los pendientes en papelitos sueltos y al dorso de hojas mal impresas que no se precisaban. Durante todos esos días, al mejor estilo Minguito, estuve sacando papelitos de mis bolsillos, anotando en ellos, tachando tareas ya realizadas, engrampándo más papelitos y luego guardándolos en cajones.
Finalmente no tuve más remedio que aceptar el hecho de que no recibiría una agenda, y que si quería contar con una la única solución era comprarla ....
Ya decidido esperé al fin de semana con la idea de aprovechar nuestra visita al supermercado para adquirir una.
Tengo que reconocer que no fue tarea fácil. Tenía para escoger entre la agenda de “Pascualina”, la “Maitena”, la “Mis 15”, la “Murphy”, la “Paulo Coelho”, la “Mafalda”, la “Disney”, la “Zodíaco”, la “Gaturro”, la “Casi ángeles”, la “Ben 10”. Por un momento llegué a creer que no podría elegir ya que las opciones eran interminables .....
Los precios de todas estas agendas temáticas excedían lo que yo quería invertir, y además no eran ni lo suficientemente serias ni sobrias como para ser usadas en una oficina. Seguí buscando hasta que encontré una sencilla pero formal, que se adaptaba perfectamente al uso que pretendía darle.
El precio de dicha agenda tampoco me pareció conveniente y cuando pasé por la caja a modo de broma traté de regatear con la cajera el precio de la misma.
Le argumenté a la funcionaria del supermercado que a esta altura ya las agendas eran un artículo que debía estar en liquidación por hallarse fuera de temporada (la zafra era en Diciembre).
Al no ver convencida a la cajera agregué a mis argumentos que a esta altura ya no usaría un mes completo, por lo que lo justo sería dividir el precio de la agenda entre los 12 meses y multiplicarlo luego por 11 (que serían las partes que realmente utilizaría de la misma).
Mis argumentos no fueron aceptados por la empleada del supermercado que no entendió la broma y poco faltó para que llamara a Seguridad (por unos cuantos meses no voy a volver a esa sucursal)
En la siguiente jornada laboral (con agenda nueva) estaba dispuesto a realizar anotaciones , guardar datos y agendar recordatorios de forma prolija y coherente.
Los primeros datos agendados fueron vencimientos de reservas, cotizaciones pendientes y varias gestiones a realizar en los próximos días.
Ya con varias anotaciones realizadas en la recién estrenada agenda y unos minutos libres, se me dio por revisar el contenido de las primeras páginas.
Gracias a la primer página descubrí que mi agenda se llama StiluS, y con mucho “estilo” la última S va en mayúscula y escrita al revés (en espejo).
La carilla al dorso de la primera fue la única que encontré útil. Allí tenía los calendarios del 2009 y también del 2011 y un detalle de los feríados de los países del Mercosur.
De allí en más comenzaba el desperdicio ...
La próxima hoja venía con un amplio formulario para que uno completase sus datos personales ...
Los espacios a rellenar eran interminables y la mayoría de los datos no eran de uso diario.
Dudé de la utilidad del formulario ya que el día que uno precise alguno de esos datos seguro que ni recuerda que allí los tiene anotados. Tampoco encontré útil tener esos datos allí, para un supuesto caso de extravio de la agenda, ya que con seguridad, nadie se molestaría en buscarlo a uno para devolvérsela (sé de varios robos de portafolios en los que ni siquiera se pudo recuperar la agenda).
Es más, con tantos datos específicos, donde uno extravíe la agenda la situación se presta más para un robo de identidad (al mejor estilo película americana), que para que se la devuelvan.
Razonando un poco, el completar los datos específicos de su vehículo y sus bienes inmuebles se presta también para que a uno le hagan una visita los amigos de lo ajeno (en su propio domicilio).
Ni mencionar el apartado especial para los datos de la tarjeta de crédito y del cajero automático! (realmente no sé en qué estaba pensando quien diseñó esta carilla).
Siguiente carilla: un detalle de las calles del Centro y Ciudad Vieja, con su actual nomenclatura y con su correspondiente flechado. Una hoja totalmente al pedo!! No imagino a nadie caminando y orientándose con la agenda abierta, o buscando una calle a partir de la misma (en caso de que alguien tenga dudas siempre recurrirá o a la guía telefónica o a cualquiera de los tantos mapas de Montevideo que se pueden hallar en internet).
Enfrentada a la hoja de las calles, otra tan al pedo como la anterior: “principales rutas del Uruguay”. Una carilla entera con líneas rectas emulando a las rutas, con sus correspondientes números y con los nombres impresos de las principales ciudades/pueblos por las que pasan.
Honestamente no creo que quien necesite transitar por alguna de esas rutas recurra a las páginas de su agenda para coordinar su viaje.
El siguiente par de hojas son muy decorativas y coloridas, pero tan inservibles como los demás.
En la primer carilla a color se encuentra un mapa de Montevideo, el cual solo tiene delineadas las principales avenidas, los nombres de los barrios, y además cuenta con sobreimpreso de las tan necesarias líneas férreas (me sentí aliviado al saber que contaba especialmente con este último dato)
La segunda y última carilla a color presenta un mapa político de nuestro país con la red de rutas principales que lo recorren. Quizás la idea pueda parecer práctica, pero desafió a cualquiera que no conozca las rutas de nuestro país a recorrerlo solamente con la ayuda de este mapa.
Honestamente esa hoja es tan inútil como el resto de las anteriores, y le recomiendo a quien decida hacer turismo que se compre un mapa de rutas de verdad.
Me alegré mucho al dar vuelta la página y encontrar media carilla que podía resultar útil: un cuadro de distancias aproximadas en kilómetros. Afortunadamente era de distancias entre departamentos de nuestro país y no hacía referencia a la distancias entre Timbuktú (Mali) y Uagadugú (Burkina Faso)
Lo que sí era al santo pepe era la mitad superior de dicha carilla: un planisferio con detalle de los husos horarios bajo el texto de “Hora Legal”
El título me dejó divagando y llegué a la conclusión de que cualquier otra hora que no estuviera allí comprendida era una profuga rebelde y estaba fuera de la ley.
Observé atentamente el planisferio y como se marcaban apenas unas pocas ciudades, a menos que uno supiera mucho de geografía, el mismo no era nada práctico. Esto sin tener en cuenta además lo engorroso que termina siendo el sumar o restar horas, especialmente si hay que tener en cuenta los cambios de horario por aprovechamiento de la luz solar, etc. (mejor usen internet!!)
Mi agenda continuaba con una hoja dividida en 2 cuadros principales.
El superior corresponde a los tipos de cambio de venta del Dólar desde Diciembre de 1979 hasta (supuestamente) la fecha actual. Esto me molestó de sobremanera porque razoné que ya bastante penurias tiene la vida como para que encima nos marquen en la agenda lo jodidos que estamos!
Para peor el cuadro ni siquiera estaba completo, ya que el último dato correspondía al tipo de cambio de Marzo de 2009 (evidentemente la agenda se mando a imprimir en Abril de 2009)
El cuadro inferior presentaba las variaciones del valor de la Unidad Reajustable, desde Diciembre de 1977 hasta Abril de 2009.
Al dorso una aburrida e inútil tabla para fijar fechas de vencimientos acompañada de una tabla de conversión de porcentajes. Esta hoja estaba enfrentada por otra con una gran tabla que se titulaba Contenido de los Alimentos (detallaba calorías, grasa, colesterol y sodio de una cantidad variada de alimentos, siempre en base a una ración determinada)
Sinceramente no logré imaginar a ninguno de mis conocidos planificando su dieta con su agenda Stylus abierta (continuamente sumando y calculando calorías), mientras usan simultaneamente la tabla de conversión de porcentajes, y por supuesto la de vencimientos.
Las siguientes 2 carillas eran un enorme planillado bajo el encabezado “Estimación de Gastos”.
Conté las filas designadas para los conceptos de gastos e inmediatamente me di cuenta que la cantidad no eran suficiente para adecuarse a mis necesidades (en mi caso inexplicablemente los gastos aumenta mes a mes en progresión geométrica, y precisaría el doble del espacio previsto)
La última carilla antes de dar paso a la agenda en sí era un par de planillas. Una para agendar fechas importantes (cumpleaños, aniversarios, etc) y la otra para agendar fechas en que uno realiza prestamos de objetos y fechas en que éstos son devueltos.
En teoría son buenas ideas, y para que estas funcionen solo es necesario chequear periódicamente dicha tabla. En mi caso personal sé que no funcionaría porque a medida que avanzo en la agenda, no suelo volver atrás a chequear nada (avanzar sí, retroceder jamás!)
Finalmente me tomé la molestia de chequear cuantas eran las hojas “previas” que se podrían haber eliminado de la agenda, sin que ésta perdiera su utilidad: 7 hojas, 14 carillas impresas inutilmente.
Multipliquen por la cantidad de agendas impresas. Hubiésemos evitado talar un par de árboles no?
No es mi intención aburrirlos contándoles cuantas horas me llevó llenar el “directorio telefónico” que viene al final de la agenda. Solo les voy a contar que me sentí nuevamente un escolar tratando de escribir con mi mejor caligrafía en dicha sección. Una vez que terminé de copiar todos los datos, me sentí un reverendo tonto, ya que recién ahí me di cuenta que los mismos números telefónicos los tengo ingresados en la agenda de mi celular ...
Después de tantas quejas y críticas, sé que no voy a estar dentro de las plegarias de Rusconi y de otros fabricantes (ya debo haber sido declarado persona non grata e incluído en sus listas negras).
En Diciembre de 2010 voy a evaluar seriamente eso de seguir con los papelitos sueltos ....


Walter Vitureira
primate agendado

domingo, 10 de enero de 2010

Verano del 2010 - veraneando en Montevideo ..

Verano del 2010 – Montevideo tu casa (y la mía también)

Quien ya leyó anteriormente mi cuento “El eslabón perdido” puede llegar a preguntarse por qué nuevamente vuelvo sobre el mismo tema, a lo que yo podría llegar a responderle simplemente; porque volvieron mis vacaciones!! (y evidentemente tengo tiempo de sobra)
Este año en mi licencia nuevamente nos dimos el lujo de concurrir a 2 playas distintas en el transcurso de cada dia (siendo innecesario explicar el motivo por el cual no pudimos viajar y disfrutar de ningún destino Caribeño).
En la mañana, como siempre, salimos de nuestro apartamento por Francisco Vidal y a los 20 metros tomamos por Juan Maria Perez hacia la rambla, una vez en la rambla caminamos por ella hasta la escalera frente a la Plaza Gomensoro para allí bajar a “Playa Pocitos”.
Luego en la tardecita, fuera del horario no recomendado para exponerse al sol, salimos de nuestro apartamento por Francisco Vidal y a los 20 metros tomamos por Juan Maria Perez hacia la rambla, una vez en la rambla caminamos por ella hasta la escalera frente a la Plaza Gomensoro para allí bajar a “Merluza Beach”.
Si bien nos sentimos más a gusto en la Playa Pocitos, donde estamos rodeados de vecinos y conocidos, debo reconocer que frecuentemente el color y la temperatura del agua es más agradable en Merluza Beach.
Debido a esa importante variación en el agua, provocada por una prolongada exposición a los rayos del sol y a los cambios en las corrientes marinas, es que dia a dia, a pesar de no sentirnos a gusto entre las tribus, nos hacemos presentes en Merluza Beach.
Lo que siempre permanece incambiable en ambas playas son los vendedores ambulantes que las recorren de punta a punta ofreciendo sus mercaderías.
El primero que llamó mi atención este verano fue el heladero (probablemente porque fue el primero que paso en cuanto nosotros llegamos a la playa).
Para entender su pregonar debí exigirle a mi intelecto un esfuerzo especial. El hombre anunciaba asi; “Heeeraroooo!” (me molesté en escribir la “H” para no tirarlo tan abajo al vendedor, pero realmente sonaba más a “eeerarooo” que a “helado”). Su fuerte grito era luego seguido por una letanía cada vez más suave que decía asi; “san´che basito bonbon heraroo!”
El “eeraro” rápidamente lo pude asociar con el tan deseable helado que el cuerpo pedía a gritos mientras uno se asaba al sol. Ya lo del “san´che” debo reconocer que me costó un poco más, pero finalmente pude descifrar el producto el cual terminé identificando como sandwiche. Una vez descifrado lo del sandwiche, lo del “basito” fue muy sencillo (vasito), al igual que lo del bonbon (bombón). Mi mente para variar se puso a divagar y a preguntarse si no sería bueno que la IMM capacitase a los vendedores ambulantes antes de la temporada con un curso acelerado de dicción (si yo no entendía un pomo, no quiero ni pensar en los pocos turistas yanquis y brasileros que se estaban hospedando en el apart-hotel de la esquina)
El heladero siguió su ruta mientras yo seguía divagando.
Queda más que claro que no gasté un mango con el heladero y no por la dicción sino basado en 2 sencillos motivos. El primero y más importante es que cuando bajamos a Merluza Beach no llevamos un peso encima para así evitar los frecuentes robos (apenas la llave del apto. y los teléfonos). El segundo motivo es que Claudia me había contado que, días antes, le compró a Tiago un helado en Playa Pocitos y mi hijo volvió loco al heladero cambiando de tipo de helado y de sabor durante más de 10 minutos (si éste era el mismo heladero con seguridad se hubiera negado a atendernos).
Unos minutos después sentí, además del ardor del sol sobre mis hombros, el monótono anunciar de otro vendedor; “copos, pocos, cocos” ....
Como no me quedaba nada claro lo que pregonaba giré la cabeza en su dirección para ver que producto traía este vendedor. Provisto de un largo caño plástico hueco, con múltiples orificios a lo largo del mismo para allí “ensartar” su producto el vendedor cargaba con unos “copos de algodón de azucar”. Debido al fuerte sol los copos de color rosado ya se fusionaban con la funda de nylon transparente que los protegía formando todo un “solo pegote” imposible de separar.
Esperé unos segundo más y nuevamente el vendedor anunció su mercadería: “copos, copos, pocos”
La verdad que éste era otro que precisaba un curso de dicción esponsorizado por la IMM y el Ministerio de Turismo.
Al ver los escasos 4 copos de algodón de azúcar que tenía disponibles para vender me dí cuenta de que el vendedor en realidad era muy exacto en su pregonar, y el “canto” que yo no sabía interpretar de una ... no era ni más ni menos que “pocos copos” (apurense a comprar que me quedan pocos copos de algodón de azúcar).
Finalmente estuve a punto de pararme de mi reposera para ir a disculparme con el vendedor, pero pensé que si me acercaba iba a perder demasiado tiempo tratando de explicarle que no quería comprarle copos, sino disculparme por mi apresurada conclusión.
El vendedor siguió su ruta, no conciente de mis desvarios ....
Luego de un par de zungas fluorescentes y bikinis ahogados entre pulposos sexagenarios cachetes apareció otro mercader ambulante.
Ya estaba esperando su pregonar para burlarme, pero el cocacolero que se acercaba a nosotros me asombró con una perfecta pronunciación digna de la Real Academia Española. Tan elegante era su pregonar que realmente estaba más capacitado para vender en Bikini Beach - Punta, que en Merluza Beach - Montevideo.
A los pocos minutos de alejarse el cocacolero pasó otro vendedor anunciando su oferta: calientitas las bolas de fraile a 3, a 3, a 3 pesitos las bolas de fraile, calientitas!”.
Pobre fraile, pensé yo, que poco valoradas sus bolas!! Con 3 pesos en una panadería no me venden ni medio croissant salado, menos una bola de fraile ...
Esta vez no me preocupó para nada la manera de pregonar, sino el producto en sí mismo ...
Con qué harina podrían preparar estos bizcochos que vendían, teniendo en cuenta que en esa venta de 3 pesos ya estaba incluída su ganancia! Supuse que si las vendían a ese precio las mismas ni siquiera estarían espolvoreadas con azúcar. Inmediatamente me vinieron a la cabeza varios informes de los noticieros sobre productos panificados hechos con dudosas harinas mezcladas con un componente químico perjudicial para la salud que permitía “blanquear” el color de la harina berreta.
El solo pensamiento de la situación me comenzó a dar retorcijones en mi estómago y debí concentrarme para no tener que volver a mi casa a fines de “pasar de lo abstracto a lo concreto”.
Ya aliviado de las presiones intestinales gracias a una larga meditación y varios mantras “Ohm” seguí tomando sol ....
Yo pensaba que ya no había demasiados productos disponibles para vender en la playa, pero me equivoqué y en la próxima media hora “fuimos visitados” por un vendedor de galletitas,un vendedor de donas, un artesano vendiendo sus anillos y caravanas, un “corredor se seguros”, y un “vendedor de tiempos compartidos”.
Al ratito, antes de volvernos de la playa, paso una pareja de vendedores. Él cargaba con la mercadería sobre un improvisado perchero horizontal y ella gritaba: “pareos, vestidos cortos, shorts,
bandanas” (solo le faltaba Mambrú y tenía a todos los popstars completos)
Su pregonar se superpuso con los gritos de otro vendedor que venía desde la dirección opuesta con su heladerita al hombro; “Pecsi ... fresquita la Pecsi ...”. Esto me trajo inevitablemente a la memoria el spot publicitario argentino de Pepsi en que menciona que el
24.3% de los Argentinos dice Pecsi, y así deduje la nacionalidad de éste último mercader ambulante.
- “Ensalada, ensalada”, se escuchó a unos metros nuestro. Ni giré para ver al vendedor y solo me incliné hacia Claudia para comentarle que esperaba que al menos el vendedor tuviera la delicadeza de haber previsto un tenedor descartable para cada ensalada.
- Zapato!, es ensalada de frutas!!!, me respondió mi esposa. Te la venden con una cucharita plástica. ¿Cómo se te ocurre que te van a vender en la playa a esta hora una ensalada completa de lechuga, tomate u otras verduras?
Avergonzado por mi falta de sentido común tuve que reconocerle que así somos los primates, y que lo primero que nos viene a la cabeza no es necesariamente algo lógico ...
Más tarde, cansados de tanto sol y de tantas compras, decidimos irnos de Merluza Beach.
Cuando ya nos acercábamos a la escalera para subir a la rambla, recostados al paredón (allí en ese lugar donde el “tufo a orines varios” es eterno como el tiempo) divisamos a una pareja.
La pareja en sí no tenía nada de especial. Lo especial era su heladerita de playa. Mejor expresado cabe decir que aquella no era una heladerita de playa, era un contenedor!! Nunca había visto nada más parecido a un freezer horizontal de 400 litros que ésto. Lo único que permitía diferenciarlo de los freezer horizontales es que éste era del clásico espuma-plast y además no tenía cable de alimentación eléctrica.
Sobre la tapa de la “heladerota” había apoyados un par de vasos y una botella de 2.5 litros de refresco. Adentro supuse que tendrian guardado lo que sobró del lechón de la cena de Fin de Año, un tupper con ensalada rusa, una bolsa de pan americano, un tupper con 250 gramos de mortadela y 150 gramos de queso de sandwiche, media sandía, 4 o 5 duraznos bien frescos, 2 bananas “Dole”, 4 helados palito (2 de frutilla y 2 de manzana), un par de cervezas de a litro, otro refresco de 2.5 litros, y un par de litros de vino blanco en tetra brick.
Evidentemente y al igual que nosotros, no pensaban comprarle nada a ningun vendedor ambulante y además (a diferencia de nosotros) pensaban pasar allí todas sus vacaciones (no se justificaba trasladar ese tamaño de freezer por unas horas, y ni siquiera por un solo dia!!)
Cuando subimos la escalera y llegamos a la rambla comencé a mirar hacia un lado y hacia otro, en búsqueda del camión/camioneta que podría haber transportado semejante contenedor (tanto mi auto como cualquier otro modelo familiar de paseo quedaban totalmente descartados)
No pude ubicar el vehículo en cuestión, y me asombré también de no encontrar a dicha pareja al dia siguiente cuando volvimos a Playa Pocitos.
O la pareja era de muy buen comer (y de una muy rápida digestión), o en dicho container traían a alguien descuartizado y estaban prontos para deshacerse de sus partes en el agua a medida que fuera cayendo la noche.
Por las dudas yo ya vengo prestando atención a los noticieros (por si informan de alguien desaparecido), y por precaución he decidido dejar de entrar al agua por unos dias.

Walter Vitureira
Primate insolado

sábado, 26 de septiembre de 2009

Las reglas de etiqueta de Facebook


Las reglas de etiqueta de Facebook!!

Para tener un buen relacionamiento en Facebook es necesario respetar las siguientes normas de conducta;



viernes, 18 de septiembre de 2009

La tormenta del 18 de Setiembre

La tormenta del 18 de Setiembre

Las incoherentes imágenes de mi reciente sueño aún no se han diluido cuando mi inconciente me advierte que grandes nubarrones de pensamientos amenazan mi madrugada.
Trato de huir y refugiarme en los brazos de Morfeo, pero ya es tarde y estoy atrapado en una fuerte precipitación de ideas.
Desprotegido y empapado por la inesperada lluvia siento el frío de cosas por resolver calando hondo en mi cuerpo.
Fuertes vientos de incertidumbre sacuden las posibles soluciones que elucubro y no puedo mantener un rumbo fijo ni orientarme. Trato de anclarme a un solo tema pero la tempestad ya se ha transformado en huracán y me lleva rodando por una larga sucesión de pendientes.
Sé que en algún momento deberé arribar a alguna llana conclusión donde pueda afirmar mis futuros pasos, pero por el momento no tengo más remedio que dejarme llevar y caer en una continua repetición de traspiés sin sentido.
Una idea relámpago ilumina el vasto territorio de mi atormentado cerebro. La fugaz luz me permite ver que el panorama ya no está completamente cubierto de negativos nubarrones y que mi situación está un poco más nivelada.
Poco a poco la tormenta se va disipando y al alejarse se lleva al olvido hipotéticos planteamientos no puestos por escrito.
Por aquí y por allá aún caen algunas ideas en gotas, pero son evaporadas rápidamente por el fulgurante sol de mi desvelo. Entonces con total iluminación recuerdo que preocuparse es ocuparse anticipadamente y con ese último pensamiento decido tratar de dormirme.
Irónicamente cuando llega la calma interna y comienzo a caer dormido, escucho que afuera comienza la tormenta esta madrugada del 18 de Setiembre.

Walter Vitureira
Primate desvelado

miércoles, 12 de agosto de 2009

Un día más de trámite ...

A quien comience la lectura y se sienta perdido con algunas referencias que hago, o no comprenda el porqué de algunas quejas, le sugiero hacer una pausa en este relato para leer primero “Sobrellevando las penurias del trámite”, y luego “El trámite 2 – A new hope”.

Un día más de trámite

Fastidiado por haber olvidado concurrir a mi cita bi-mensual en el día correspondiente, y con un malhumor agravado por el frío reinante, me dispuse a salir hacia el Brou en la última fecha disponible para el trámite (imaginaba que me esperaba una fila de 3 cuadras y para mayor disfrute o placer ….con temperaturas gélidas!).
En vista de los vaivenes y múltiples variantes de los trámites anteriores (sin fila pero lento // con fila interminable // con fila al sol, lento y con olores // sin fila y sin olores // con fila pero expeditivo), esta última vez no tomé ningún tipo de precauciones ni hice ningún preparativo especial para el mencionado día.
Corresponde aclarar que ni siquiera me preparé mentalmente y simplemente me mandé directo al banco como si fuera un Kamikaze (eso sí, iba bien abrigado no fuera cosa que me congelase haciendo fila y que terminara malgastando una fortuna en medicamentos).
Sabía que iba “regalado” porque ni siquiera llevaba el reproductor de Mp3, y a mitad de camino, como para conformarme, me dije a mí mismo: “que sea lo que Dios quiera”.
Debo de reconocer que enunciar tan popular frase no me ayudó en nada, y que a medida que me acercaba al lugar de la cita mi malhumor aumentaba.
Iba caminando por Mercedes y al doblar en Julio Herrera y Obes hacia el Brou me encontré con la sorpresa de que esta vez la fila se había formado desde la puerta de entrada al banco hacia la mencionada calle. No cabía lugar a dudas que era el día de los atrasados …...
Solo los atrasados o re-trasados forman la fila a la sombra en invierno (por supuesto yo era un atrasado más del montón).
Lo irónico de la situación es que en los días calurosos la fila la forman a pleno rayo del sol, incrementándose las emanaciones sudoríparas y por consiguiente la propagación de olores indeseados y nocivos para los que contamos con un lóbulo olfativo sensible (léase: para aquellos que contamos con un gran apéndice nasal, comúnmente llamado “napia”).
Mi indignación por la fila a la sombra era tal que con muchas ganas hubiera comenzado a gritarles a todos los presentes preguntándoles si eran tarados o se hacían. Quería que razonaran y me respondieran a ver a que mente sana se le ocurría hacer la fila en invierno “al resguardo” de la sombra, y en verano “expuestos” a pleno rayo del sol.
Evidentemente luego de contar hasta 10 me contuve. Fue una sabia decisión (creo que ya hice suficientes papelones en mi vida como para sumar uno más a mi currículum).
Un par de minutos después, y ya resignado a congelarme a la sombra, me percaté que la fila se había extendido atrás mío y que eran muchos los que estaban detrás de mi posición en la fila. Una sonrisa se dibujó en mi rostro cuando llegué a la conclusión que dentro del grupo de los atrasados, ésos de ahí atrás eran los “atrasados” (que fácil que uno se consuela y busca diversión cuando no le queda más remedio que seguir haciendo fila).
De pronto sentí una voz femenina atrás mío que decía: - “Y no se mueve nada … que increíble!”. No muy seguro si el comentario iba dirigido a mí, y solo por no ser descortés giré la cabeza unos pocos grados hacia un lado y dije: -“Ahhjá” (dando por finalizada mi participación en el coloquio con ese simple sonido).
Tenía la esperanza de que eso hubiese sido suficiente para liquidar la inútil y circunstancial conversación, pero evidentemente la señora no pensaba lo mismo y no planeaba darse por vencida. Acto seguido me largó un: -“Y con el frío que hace, no sé por qué no abren ya mismo el banco!!”.
Totalmente arrepentido de no haber llevado a la cita mi reproductor de mp3 y a esa altura ya más fastidiado que antes, ni siquiera me digné a girar y hacer otro comentario o sonido (no fuera cosa que la señora comenzara a sacar las fotos de sus nietos de la billetera, para luego contarme vida y obra de cada uno de los integrantes de su grupo familiar).
Antes de que la señora pudiera volver a hacer un nuevo comentario la fila se movió unos 25 o 30 metros. Este hecho le quitó a la señora su tema inicial de conversación y no tuvo más remedio que quedarse callada (o fue eso o fue simplemente que yo dejé de escucharla, sinceramente ahora no lo tengo claro)
Caminando avancé todo lo posible y quedé prácticamente a unos 10 o 15 metros del acceso al banco, haciendo fila frente a los vendedores callejeros.
Sobre telas extendidas en el suelo los vendedores exhibían sus mercaderías al público que hacía fila y a los transeúntes que por esa calle circulaban.
El comerciante que estaba ubicado exactamente frente a mí vendía gomitas para el pelo (la oferta era de una por veinte, o dos por treinta), y también pulseras de varios tipos.
En este puesto especialmente me llamó la atención un improvisado cartelito hecho con un pedazo de cartón en el cual con unos prolijos garabatos se pregonaba el siguiente producto: “pulseras magnéticas”
Desde mi posición no pude ver bien a las publicitadas pulseras magnéticas (estaban semi-ocultas por el cartelito) como para decir si estéticamente eran agradables o estaban “en la onda”, pero mientras esperaba en la fila no pude evitar reflexionar sobre su utilidad.
Me las imaginé muy populares entre las funcionarias administrativas de cualquier ente público, las cuales tendrían siempre a mano los tan necesarios clips que colgarían de dichas pulseras cual lujosos dijes. También las supuse muy populares entre las costureras, que ya no tendrían que usar más esas antiguas “almohadillas” para pinchar las alfileres, llevando ahora las mismas adheridas en forma aleatoria en la maravillosa pulsera.
En esos pensamientos estaba cuando una cliente se detuvo a consultar el precio y variedad de colores de las gomitas de pelo.
El comerciante dispuesto a concretar la venta de más de un producto le espetó su oferta y la clienta sorprendida mordió el anzuelo. Sin perder un instante el hábil comerciante depositó sobre la tela en el suelo una cantidad de gomitas y la potencial cliente se puso en cuclillas para elegir el producto de su interés (ella quedó de espaldas a los que formábamos la fila)
Debido a la posición adoptada por la rolliza clienta, su ropa se movió inesperadamente en direcciones opuestas. Su campera (que apenas le llegaba a la cintura) se subió unos 10 cms. por encima de la posición normal, y sus jeans (con corte a la cadera) se bajaron unos 10 cms. por debajo de su ubicación normal.
Todo este movimiento de ropa dejó expuesto el inicio de esa zona del cuerpo (donde la espalda pierde su nombre), zona popularmente conocida como “la raya” y que para horror de los que presenciaron el acto se reveló con más vello de lo esperado en una mujer. Espontáneamente de nuestra fila surgieron varios “uuuuughhh” seguidos de ojos que se cerraban instintivamente y cabezas que giraban hacia remotas direcciones.
Cuando ya comenzaba a sentir esa familiar sensación de asco en mi estómago, sensación que reconozco como el paso previo que anuncia a las náuseas, muy oportunamente la fila se movió rescatándome así de ese desagradable y velloso panorama.
Totalmente ajena a lo sucedido, allí quedó en cuclillas la velluda señora eligiendo su nueva gomita de pelo.
Con el nuevo avance de la fila logré ingresar al banco. Adentro intenté enfocarme mis pensamientos en cualquier cosa que no fuera mi reciente visión, pero eso no era tarea fácil.
Acudió esta vez a mi rescate el sonido de mi celular (avisando que había recibido un sms) Si bien no podía atender el teléfono por estar en el banco, el sonido sirvió para interrumpir mis anteriores pensamientos y enfocarme en recordar que debía chequear el mensaje en cuanto saliera de realizar el trámite.
Al igual que en las oportunidades anteriores, al entrar al banco la fila general se dividio en varias sub filas. En esta oportunidad me tocó hacer fila para la caja 8 que era atendida por un funcionario con todo el “look” del Kenny Rogers de los años 80.
Pensé (equivocadamente) que con ese look tan “cool” seríamos atendidos prontamente.
Como para todo trámite o gestión que uno realiza indefectiblemente se cumplen las leyes de Murphy, la fila de al lado avanzaba a una velocidad increíble mientras en la mía ya todos habíamos echado raíces.
Reconozco que no pude evitar sentir envidia por los afortunados de la fila de al lado y mi mirada se dirigió hacia esa caja en un intento de descubrir al brillante funcionario que atendía tan prontamente a todos. Con asombro descubrí que el expeditivo funcionario de la caja 6 no tenía una cara de despierto bárbaro, sino que por el contrario era la reencarnación de Larry Fine, el famoso integrante de Los 3 Chiflados.
La señora de atrás, que estando fuera del banco había intentado sacar conversación con el fin de detallarme su árbol genealógico completo, ahora me miraba por encima del hombro, disfrutando su posición 8 o 9 personas por delante mío pero en la fila de al lado. Ella finalizó su trámite 20 minutos antes que yo.
Para mi cita de fines de Setiembre ya me agendé:
- llevar reproductor de Mp3, o si me lo olvido fingir ser mudo (o sordo)
- no mirar a los vendedores callejeros y sus clientes
- dentro del banco elegir en lo posible la fila de Larry
- no volver a escribir al respecto


Walter Vitureira
Primate que hace fila

lunes, 20 de julio de 2009

Una cuestión de tamaños o largos ...



Una cuestión de tamaños o largos ..

Realmente no entiendo por qué tanta atención centrada en el tema ése del largo ….
Incluso dicen que no solo las mujeres están pendiente de ello, sino que también los hombres se fijan en eso y hasta comparan!
Quizás a mí el tema me tenga sin cuidado porque considero estar dentro de un largo promedio, dentro de lo que se considera un largo normal y además jamás oí a mi esposa plantear ninguna queja al respecto.
Muchos alardean del largo, siempre lo mencionan en su extensión total y además dicen que siempre van así por la vida! En lo personal esa situación no me es cómoda, ni la puedo ver cómoda (eso de andar con él siempre en su extensión total).
Además reconozco que siempre que oigo a alguien fanfarronear recuerdo aquel viejo dicho: “Dime de que alardeas y te diré de que careces.”
Yo creo que lo importante no es el largo que tenga, sino que uno sepa bien que hacer con él en la vida ..
En mi caso personal el largo en su forma “simple” es duplicado cuando se mide el largo en su “extensión total”, pero esto no sucede de igual manera en todos los hombres.
Hay quienes en forma simple lo tienen corto y en su extensión total ese largo se ve hasta triplicado, y hay quienes en forma simple lo tienen bastante largo y en su extensión total el aumento no es significativo. También están aquellos que lo tienen muy cortito en forma simple, y aún en su extensión total siguen siendo cortitos (de esto justo hablábamos la semana pasada en una cena con amigos de mucha confianza).
Sé que en Norteamérica es bastante común que se modifique el largo, tanto para alargarlo como acortarlo! y hasta algún alocado decide cambiarlo totalmente (esto último me parece horrible!!).
Al respecto del largo de los demás, es posible que uno al poco tiempo de conocer al otro (por ejemplo en un club) pueda saber su largo en forma simple, pero saber con exactitud sobre el largo en su extensión total quizás requiera un poco más de tiempo y confianza.
Usando ejemplos reales; mi largo en forma simple es de 9 y en su extensión total es de 18 (no está nada mal no?), pero el de mi amigo Jorge en forma simple tiene un largo de 4 y en su extensión total llega a un largo de tan solo 8.
Después de escribir el renglón anterior me puse a pensar bastante y llegué a la conclusión de que los orientales, en general, lo tienen más corto ….
Esta claro desde un principio que hablamos de apellidos no??

Walter Vitureira (simple)
Walter Vitureira Leguísamo (extension total)

sábado, 11 de julio de 2009

Sigue subiendo el pozo del 5 de Oro ...

Es inevitable para este primate el soñar despierto cada vez que el pozo del 5 de Oro llega a acumular una cifra de 7 dígitos de la divisa norteamericana.
A pesar de conocer las probabilidades matemáticas, la publicidad televisiva diseñada específicamente para despertar la codicia surte efecto en mí, y lleva a este tonto primate a realizar una apuesta o dos en el mencionado sorteo.
Reconozco que no sé para que lo hago, porque tengo claro que cuando apuesto a números salen letras! y también sé que el día que llueva sopa yo voy a tener un tenedor en la mano.
Supongo que ser un primate implica esto de actuar sin pensar o en contra de la lógica…..
Una vez que guardo la boleta en la billetera ya comienzo a ilusionarme, y en forma inmediata paso a pensar a que dedicaría mi tiempo si no tuviera la necesidad de trabajar.
Uno de mis deseos principales es viajar; conocer nuevos destinos y repetir los que ya he visitado y me han maravillado.
Como si mi boleta de apuesta fuera un “tiro seguro”, luego de pensar en los viajes paso a pensar en que haría con el resto del tiempo libre en mi vida (siempre asumiendo que de tanto tiempo libre podría llegar a aburrirme!).
A raíz de esa inquietud es que surge esta lista de profesiones, oficios, y empleos en los cuales ocuparía mi tiempo si llegara a ser el afortunado ganador del pozo millonario.
Los he rankeado de acuerdo a mi preferencia porque pensé que quizás no sea hábil o apto para alguno de estos empleos, y de allí la necesidad de tener todo ordenado de antemano.

01) Control de calidad (degustador) en una fábrica de chocolates
02) Trabajar como proyeccionista en un cine porno
03) Actuar como “mimo” en un exitoso programa de radio
04) Domador de unicornios
05) Usar mi voz para realizar doblajes en películas de cine de los años 1900 a 1920
06) Manicurista exclusivo de la Venus de Milo
07) Odontólogo solo de caballos regalados (porque a caballo regalado …)
08) Deshollinador (solo si me permiten bailar con Mary Poppins)
09) Trabajar en equipo con un cómico, siendo mi función escuchar los chistes
10) Zurcidor de mangas de chalecos (excepto chalecos de fuerza)
11) Trabajar en una cafetería preparando cortados, solo que yo los haría enteros
12) Cazador de minotauros, dragones y otras bestias mitológicas
13) Hacer depilaciones con cera, solo para lampiños
14) Escuchar pecados en un confesionario y luego imponer las correspondientes penitencias
15) Vender ropa interior (lencería) en un campo nudista
16) Relator radial de partidos de Ludo
17) Vendedor ambulante de helados en la Antártida
18) Peluquero de Vin Diesel
19) Trabajar usando la grafología para analizar la personalidad de personas analfabetas
20) Explotar la venta de paraguas en la zona del desierto de Mojave

lunes, 6 de julio de 2009

8 - La Parapsicología como herramienta en la búsqueda de Lezama

Nuevamente les sugiero a los navegantes que llegan por primera vez a este puerto que antes de continuar con la lectura de este texto lean las entradas 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7 (ya que sino de otra manera pensarán que soy un orate). Quienes ya han leído la serie de mini-cuentos protagonizada por el primate y la profesora Lezama saben que no estoy cuerdo, y por eso pueden proceder directamente a leer el texto. Sé que de todas maneras tanto unos como otros, a pesar de mis sugerencias, harán lo que mejor les plazca .... y por eso sin más demoras aquí va el texto:

La Parapsicología como herramienta en la búsqueda de Lezama

El problema de la identidad de Lezama me seguía atormentando …
Como no apareció en los últimos 3 capítulos de “Lost” ya descarté aquella loca teoría, así como también descarté otras que había formulado y no pude llegar a probar.
Mientras esperaba que apareciera por arte de magia algún indicio de Lezama, aproveché para seguir contactando en Facebook a amigos y compañeros del liceo. Ninguno de ellos la recuerda o ha oído jamás de ella, y todos se muestran escépticos en relación a su existencia.
No quise plantear este problema frente a ningún psiquiatra por temor a terminar internado.
El siguiente y lógico paso a dar era contactar a un parapsicólogo, para así mediante la hipnosis realizar una regresión y dar finalmente con la identidad de mi profe de Literatura.
Para comenzar la búsqueda del parapsicólogo puse los dedos en el teclado, y conjuré al ya fatigado y fastidiado “Google” (cada vez que lo llamo creo sentir desde el parlante de mi PC un “uffa!” seguido de una sarta de improperios que no me atrevo a reproducir).
Como usé un filtro para que el rastreo se realizara únicamente sobre páginas de Uruguay, la consulta me trajo como resultado una serie de opciones solo disponibles en nuestro país.
El primer resultado correspondía a un Parapsicólogo y Tarotista Internacional (con ese título se presenta en su página) que redactó su aviso con tantas faltas de ortografía que probablemente haya sido alumno del Maestro Firpo (les recomiendo leer: La mosca es un incesto – recopilación del ya mencionado docente). Ignoré a esta opción ya que con tantas faltas de ortografía no podía ser jamás el indicado para ayudarme buscar a la profesora.
El profesional de la segunda opción, que debía su nombre a un artista del Renacimiento, se ofrecía a ser mi consejero usando la fuerza del amor. Realmente dudé de sus intenciones cuando leí aquello del “amor” y de la “fuerza” (Cómo me iba a dejar hipnotizar por este individuo? Y si era un depravado que buscaba aprovecharse solo para conseguir sexo?).
Evidentemente también lo descarté, pero esta vez por temor a perder mi hombría (razoné que valía más la pena seguir loco pero con el culo 0 km).
El tercer resultado era un Profesor que se anuncia a través de Mercado Libre, y allí ha detallado su amplia trayectoria y conocimientos (que van desde técnicas ancestrales de Alta Magia Europea a modernas técnicas parapsicológicas). También lo descarté porque sus conocimientos y experticia excedían ampliamente lo que yo buscaba.
El resto de los resultados eran noticias sobre parapsicólogos falsos, y vínculos a páginas fuera de nuestro país. Allí finalizó mi intento de encontrar al parapsicólogo en la web.
Un rato más tarde, luego de atender un par de llamadas de clientes, apagué el PC y con la satisfacción del trabajo cumplido me abrigué para salir hacia casa.
Mientras esperaba al ómnibus me distraje leyendo los carteles que se suelen engrampar a los árboles en espera de captar clientes para todo tipo de actividades/negocios.
Ni la excursión en tren a Minas, ni las clases de guitarra, o la compra de autos al contado llamaron mi atención. El aviso que casi me hacer perder el ómnibus fue el de Doña Cata.
La gastada fotocopia engrampada al árbol proclamaba: “Doña Cata – Parapsicólogía, Videncias, Tarot Egipcio, Literatura Esotérica, Trabajos y Búsquedas – consultas al XXX XX XX o en Florida XXXX” (como ven, no quiero pasarle el “chivo” gratis a Doña Cata).
El aviso en sí, a pesar de publicitar por una vía más humilde, era tan confiable en contenido como el de aquellos que proclamaban sus dones y prodigios en Internet.
Increíblemente mientras como hipnotizado yo leía este aviso, en mis auriculares sonaba el tema “Black Magic Woman” de Santana. Me percaté de esto mientras trataba de subir al 116 (que ya estaba por irse), y llegué a la conclusión de que no podía ser una coincidencia.
Incluso comparando, noté que Doña Cata aventajaba al resto porque una consulta con ella no requería ni trasladarse al interior del país, ni tampoco era una “fría” consulta vía e-mail.
Fuera de Doña Cata, la última opción que me quedaba era llamar al 0900 1711 y que me hipnotizaran por teléfono (asunto que realmente no creía que fuera posible).
Como era de esperar, mi cerebro de primate no logró retener los 7 dígitos que componen el número telefónico de Doña Cata, y no tuve más remedio que esperar al día siguiente para poder ingresar el mismo en la agenda de mi celular.
Luego de un largo rato de indecisiones y dudas, llamé al teléfono de Doña Cata y pedí una consulta sobre las 1300hrs (aprovechando el horario del almuerzo en que permanece cerrada nuestra agencia). Anoté la dirección de la prodigiosa mujer y seguí trabajando.
Al mediodía, sintiendo frío en la cara y vergüenza en el corazón, caminé con prisa esas cinco o seis cuadras hasta la casa de la calle Florida.
Para el frió llevaba: el saco, una bufanda y la trinchera ..... y para la vergüenza: solo mi usual rostro de piedra. Sin lugar a dudas soportaba la vergüenza solamente por la necesidad de sacarme a la profesora Lezama de la cabeza.
A falta de timbre, me presenté golpeando con los nudillos en la despintada y añeja puerta.
Debí insistir varias veces para que minutos después, con un estridente chirrido, se abriera la puerta. Detrás de ella, en una postura semi-encorvada por sus avanzados años y con una piel curtida por el sol, me esperaba Doña Cata vestida con mil y un colores gastados.
La seguí por un interminable corredor hasta una pieza que oficiaba de living y que contaba como único mobiliario con una mesita cuadrada y dos viejas sillas con respaldo tejido.
Solo manchas de humedad decoraban unas altas paredes donde las sombras se balanceaban al compás de la lamparita que colgaba del techo. A su vez la amarillenta lamparita de 25 watts se balanceaba al compás de la gélida corriente de aire proveniente del corredor.
Una raída cortina de tela con estampado de los setenta ocultaba parcialmente de la vista a la pieza contigua. La gastada tela no era lo suficientemente oscura como para disimular el brillo de las velas, ni tampoco el ancho de la misma cubría toda la apertura y por el espacio libre se apreciaban varios estantes con ofrendas y velas que acompañaban variadas estatuas de santos, demonios y viejos retratos en blanco y negro.
Mi observación fue interrumpida por Doña Cata que me invitó a sentarme con un gesto de su mano mientras me decía con voz lúgubre: - "Ud. joven vino en busca de respuestas"
Rápidamente comencé a responder: - "Sí, yo quiero saber si Ud. sabe hip .."
Doña Cata me interrumpió levantando su mano, haciendo un gesto de “Alto!” y acto seguido cambió el lúgubre tono de voz por uno más parecido al de un vendedor ambulante y me largó lo siguiente: - "¿Quiere que le haga un trabajo de desatar nudos? ¿Quiere provocarle herpes a su jefe? ¿Quiere que saber sobre su futuro y pasado con el Tarot Egipcio? ¿Quiere vengarse de una mujer por despecho? ¿Quiere que le tire los buzios? ¿Quiere que le lea la borra del café? Quiere que le lea los hongos del pie?"
Aturdido por el rápido y confuso discurso, y distraído por el incontrolable movimiento de las arrugadas manos de la anciana no pude elegir una opción.
Doña Cata leyó el desconcierto en mi rostro y decidió arrinconarme. Antes de que yo pudiera abrir la boca ella volvió a la carga con su preparado discurso: - "¿Quiere que le haga un trabajo de desatar nudos? ¿Quiere provocarle herpes a su jefe? ¿Quiere que saber sobre su futuro y pasado con el Tarot Egipcio? ¿Quiere vengarse de una mujer por despecho? ¿Quiere que le tire los buzios? ¿Quiere que le lea la borra del café? Quiere que le lea los hongos del pie?"
Con esta repetición logré entender palabras que no capté la primera vez, pero nuevamente demoré mi respuesta. Como Doña Cata no pensaba darme tregua soltó por tercera vez su amplio repertorio de servicios.
Ante de que ella llegara al final de la primera pregunta de mi boca inesperadamente salió un: - “Tarot!!, eso ... Tarot Egipcio”
Como por arte de magia mi voz detuvo su discurso y enseguida como impulsada por un resorte la anciana se levantó de su silla y abandonó la habitación.
A esa altura yo ya estaba más que arrepentido de haber ido a la casa de Doña Cata y solo deseaba que ella hiciera rápido lo del Tarot para pagarle y volver a la oficina.
Mientras Doña Cata del otro lado de la cortina buscaba y revolvía, de este lado yo trataba de recordar las opciones que ella ofrecía...
Eso de “desatar nudos” no me llamaba la atención (lo tenía claro desde que aprendí a atar mis cordones sin ayuda).
Por lo de “los herpes para mi jefe” ... pensé que el pobre tenía más que suficiente con su problema de gota!
Aquello de “tirarme los buzios”, si lo hacía literalmente, podría ser peligroso (recordé la fea experiencia cuando en mi niñez me rompieron un diente de una pedrada y no quería correr el riesgo de que se repitiera la situación).
Lo de “la borra del café” pensé que implicaría tener que tomar primero el líquido y no quería tampoco arriesgar mi salud con un brebaje preparado por la anciana.
Lo que sí me desconcertó fue lo de la “lectura de los hongos del pie”. ¿Cómo podría saber Doña Cata de mi problema de pie de atleta? ¿Sería realmente Doña Cata una vidente? ¿Podría ella ayudarme a descifrar quién era realmente Lezama?
En esos pensamientos estaba cuando me percaté que Doña Cata ya estaba sentada nuevamente frente a mí con un gran mazo de cartas entre sus arrugadas manos.
Luego de entreverar las cartas y pedirme que hiciera un corte, pasó a acomodarlas ocupando la totalidad de la mesa.
Estuve a punto de levantar tres cartas y tocar envido, pero me di cuenta que mi chiste solo alargaría las cosas y me contuve.
Una a una, Doña Cata, comenzó a dar vuelta las cartas en orden aleatorio.
Yo las observaba atentamente en búsqueda de puntos de ataque y defensa (así me había enseñado Tiago cuando jugábamos con sus mazos de Yugi Oh!)
Mi cara de despiste debió ser grande y creo que fue lo que dio pie a Doña Cata para comenzar a hablar. Entonces usando una voz diferente a las anteriores y señalando a las cartas dijo: - “Sé de su pasado, sé que ha sufrido”Como paya la vieja!, me dije a mi mismo.
- “El alejamiento de ese familiar le hizo mucho daño”, continuó diciendo la anciana con el nuevo tono de voz.
Mientras la escuchaba yo pensaba que su discurso se ajustaba fácilmente a un 90 o 95% de sus clientes y que era una manera muy sencilla de robarle la plata a la gente.
- “Lo que a Ud. le preocupa tiene relación directa con un suceso reciente que está vinculado a algo del pasado”, dijo Doña Cata. Bla, bla, bla, bla, pensé yo.
La anciana hizo una pausa y me miró fijo, directo a los ojos, como intentando leer mis pensamientos. Sin dejarme intimidar le mantuve la mirada mientras trataba de imaginar con que dato intentaría sorprenderme.
Doña Cata volvió a hablar: - “Su búsqueda no será sencilla. Ud. mismo lo hace más difícil. En su cabeza convive lo humano con el instinto animal”
Increíble!, pensé en ese momento. Ni que me conociera! .... solo me faltaba enterarme de que la anciana leía con frecuencia mi blog!!
Doña Cata bajó la vista, eligió tres cartas más y las dio vuelta. Al ver las figuras en las cartas sus cejas se alzaron y su boca formó un amplio círculo en señal de asombro.
Una fracción de segundo después, con una voz lúgubre y sin dejar de mirar las cartas, me dijo: - “Ud. está poseíiiidooo”
- “¿Poseído?, pregunté yo con la voz casi quebrada, mientras sentía que los pelos de mi nuca se erizaban y que el frío en la habitación se hacía insoportable.
- “Sí, poseíiiidoooo”, repitió Doña Cata.
- “Poseído porque su mente es débil. La suya es una mente inferior, una mente a medio camino entre el animal y el hombre. Solo las mentes inferiores pueden ser poseídas”
A esa altura la anciana me había hecho pasar del escepticismo al aburrimiento, del aburrimiento a la incredulidad, de la incredulidad al miedo y por último me estaba dejando a la altura de un felpudo!
Yo siempre supe que no era brillante, pero tenía la esperanza de estar dentro del promedio, de la gente “normal”. Nunca pensé que mi idiotez se notara a simple vista pero no cabía duda alguna que la anciana lo había percibido y se quería aprovechar de mí.
- “¿Poseído?, ¿por quién?” pregunté como un bobo, dándole oportunidad a seguir hablando.
- “Por una puerta giratoria .......... que Ud. se aspiró!”, respondió Doña Cata señalándome con su huesudo dedo índice.
Sin dejar de mirar la mugre que ella tenía debajo de la uña, pensé aliviado: “Ahhhhhhh!! ahora sí” “y .... hablando de aspirar, ¿ qué carajo se habrá jalado esta vieja cuando se fue sola a la pieza de al lado?"
La anciana se paró de su silla, sin dejar de señalarme, en un gesto que yo interpreté como “hasta acá llegó lo del Tarot”.
Conducido por su voluntad me paré, y enseguida Doña Cata apoyó rápidamente su mano sobre mi espalda y comenzó a guiarme por el pasillo hacia la puerta de salida.
En mi camino hacia la calle traté de buscar mi billetera pero la anciana me empujaba hacia fuera con prisa.
– “¿Cúanto és?”, traté de decir, pero ella interrumpió y me dijo: - “El camino que le espera lo debe transitar solo, sin ayuda. Solo así encontrará lo que busca y superará la posesión”
Mientras terminaba su frase apoyó la otra mano en mi espalda y con las dos me dio un gran empujón hacia la calle, cerrando la puerta tras de mí.
Asombrado por las incoherencias y disparates de la anciana me prendí la trinchera y di cuatro o cinco pasos alejándome de allí.
Enseguida pensé que si Doña Cata más tarde se daba cuenta que no le había pagado en su locura sería capaz de dedicarme una Macumba o de hacer un Muñeco Vudú mío.
Volvía atrás y comencé a golpear repetidamente la puerta en espera de la anciana.
Segundos después se abrió la puerta de la casa de al lado y salió un chico de doce o trece años, con una sonrisa de oreja a oreja, y me miró como asombrado ...
Me dijo: - “Se va a gastar las manos golpeando porque ahí hace seis meses que no vive nadie. La casa está abandonada”- “Yo preciso hablar solo un minuto con Doña Cata, nada más ..” , le respondí.
- “No llego a tiempo señor. La vieja de las cinco polleras murió hace seis meses”, dijo él
- “Estaba bastante jodida la pobre. Mi madre la cuidaba y le daba una mano cuando podía” , agregó con seriedad/tristeza en su rostro.
- “Noo, yo digo Doña Cata. La que me hizo lo del Tarot”, le respondí para aclarar todo.
- "Sí, Doña Cata, la de las cinco polleras. Ella hacía todo eso de las cartas, las velas y los santos. La pobre estaba muy triste porque su hija no venía a verla. Creo que era profesora de Literatura o algo así" ... me dijo el chico, y luego de bajar la vista continuó contándome: - “Yo para ella hice los cartelitos de los árboles para agradecerle que me dijo que siguiera pateando la pelota porque un día el Casal me iba a llevar a Europa. Lo tenés al Paco, no? Nos salvamos! Y me llevo a mi mamá conmigo para Italia o por ahí!”. Terminó así su oración y me regaló otra sonrisa de oreja a oreja. Luego se fue corriendo hacia la esquina con la pelota abajo del brazo, y allí se juntó con dos chicos más que lo esperaban.
Golpeé la puerta un par de veces más, y como la anciana no salió me fui a la oficina a donde llegué con el tiempo justo para almorzar.
El cartel arrugado aún está en el árbol de la parada del 116. Ayer lo volví a leer ...
Con seguridad que el chico de la gran sonrisa me quiso hacer una broma, o no?


Walter Vitureira
Primate esotérico

viernes, 19 de junio de 2009

No es sencillo disimular ni ocultar ...

No es sencillo disimular en determinadas situaciones ...
En este audio del programa " Gomaespuma" conocerán la experiencia de alguien que intentó ocultar algo y se encontró con que a veces el remedio es peor que la enfermedad

viernes, 12 de junio de 2009

7 - Caminando por el límite de la cordura y la locura

A los navegantes que llegan por primera vez a este puerto les sugiero, antes de continuar con la lectura de este texto, que lean las entradas 1, 2, 3, 4, 5 y 6 ya que sino de otra manera pensarán que soy un orate.
Tanto los que me conocen personalmente, como aquellos que han leído la serie de mini-cuentos protagonizada por el primate y la profesora Lezama saben que no estoy cuerdo, y pueden proceder directamente a leer el texto.
Como sé que de todas maneras tanto unos como otros, a pesar de mis sugerencias, harán lo que mejor les plazca .... sin más demoras paso a dejar aquí el texto:


The Quest for Mrs. Lezama - Caminando por el límite de la cordura y la locura

Habían pasado varios meses pero la pregunta de Raquel seguía dando vueltas en mi cabeza: - Y quién era Lezama?
Para mi tormento, esta interrogante ya se había sumado a los más profundos misterios universales; - quiénes somos y a dónde vamos? , - cuál es el sentido de la vida? , - existe Dios? , - quién es o quién era Lezama?
Los ecos de esta última frase resonaban en mi interior cada vez con más frecuencia, y era conciente de que no podría ignorarlos por mucho tiempo más.
Por suerte para mí la fastidiosa voz del “notebook, notebook, notebook” no se volvió a manifestar nunca más, y esta nueva y torturante pregunta que se repetía una y otra vez en mi cabeza lo hacía con mi propia voz …..
Desde aquella inesperada charla vía msn no me había vuelto a comunicar con Juan Pablo González (honestamente porque temía que él quisiera ahondar en mi disparatada pregunta).
Consideraba muy probable que todavía no se hubiera olvidado de lo que le escribí ese día:
- Che, tenés idea que es de la vida de nuestra profesora de Literatura, la vieja Lezama?
Consulta a la que él en ese momento respondió: - Te diste a la bebida? o es que te caíste de cabeza de la cama? - Nosotros teníamos al pelado Gutierrez en Literatura! Aquel viejo gay que idolatraba al Quijote. De quién carajo me hablás vos? Quién es Lezama?
Las últimas dos veces que me percaté que JPG se conectaba a msn ….. cambié rápidamente mi estado a “ausente”.
Como no podía seguir escondiéndome de JPG ni tampoco podía seguir ignorando los ecos, decidí que tenía que tomar cartas en el asunto.
La solución a todo este problema era encontrar quién es/era la Prof. de Literatura Lezama (algo muy sencillo de formular, pero bastante difícil de concretar).
Gracias al crecimiento exponencial de las redes sociales en Internet, decidí encaminar por Facebook la búsqueda de otros ex compañeros de Liceo que pudieran conocer a esta profesora y que pudieran brindarme datos de ella.
Encontré varios grupos de alumnos y ex alumnos del Liceo 26, y realicé un chequeo de todos sus integrantes (al principio no creía conocer a ninguno).
Como no estaba dispuesto a darme por vencido ingresé a los foros de dichos grupos.
Foros en su mayoría aburridos y que no me llamaron la atención …. hasta que finalmente encontré uno en que se hacían comentarios recordando a distintos profesores.
Allí dos usuarios habían dejado comentarios sobre algunos profesores que yo recordaba, por lo que asumí que ellos debían ser de mi misma generación.
Intentando generar un primer contacto con alguno de estos usuarios dejé en el foro mis recuerdos y comentarios sobre esos profesores.
Como era posible que no hubiera ninguna respuesta hasta el día siguiente aproveché y me dediqué a buscar en la web a la profesora de Literatura Lezama.
Luego de sondear en Google y también en otros buscadores solo logré ubicar a 2 profesoras de Literatura con dicho apellido.
La primer coincidencia hallada: www.grupoese.com.ni/1999/bm/40/profe40.htm corresponde a la Sra. María Luisa Lezama, maestra y profesora de Español y Literatura, nacida el 27 de Junio de 1899 en México. Esta profesora Lezama, docente de muchas generaciones, jamás dictó cursos en nuestro país.
La segunda: www.morenofraginals.com/Data_files/EloisaLezamaLima_comment.html corresponde a la Sra. Eloísa Lezama Lima, profesora universitaria de Literatura, hermana del famoso escritor Cubano José Luis Lezama Lima. Tampoco esta docente dictó cursos aquí.
Desilusionado por los resultados hallados en Internet , no me quedaba más remedio que esperar al día siguiente para poder chequear si alguien había “mordido el anzuelo” con mis comentarios en ese foro.
A la mañana siguiente ingresé por Facebook en el foro del grupo y con agrado encontré una respuesta a mi comentario.
La respuesta era de Daniel Alvarez (nombre que me “sonaba”), y con él intercambiamos varios comentarios (llegué a la conclusión que habíamos estado juntos en algún año).
Cuando hice comentarios sobre mi salón de primer año (conocido como “el gallinero”), Daniel lo reconoció inmediatamente y comenzamos a recordar compañeros en común.
En un esfuerzo sobre humano (mejor dicho sobre primate) movilicé la materia gris y logré realizar la conexión entre nombre: Daniel Alvarez, con persona/aspecto físico: Daniel Alvarez, con apodo de: Daniel Alvarez …...
A boca de jarro y sin pensarlo demasiado le pregunté a este individuo, que en el mejor de los casos no veía hacía más de 25 años, si él era Daniel Alvarez alias “el Folfa” ..
Para mi asombro no se molestó …y me respondió: - Bingo, me sacaste!!!
Evidentemente Daniel “Folfa” Alvarez sufría de amnesia y no recordaba todo lo que yo lo había jodido durante todo ese año de clases que compartimos, sino de otra forma no podía seguir chateando conmigo como si nada.
Folfa me dijo que había subido en Facebook una foto del liceo del año 1980, y por eso me mandé directo a esa página que mencionó para ver la foto de nuestra clase.
En la foto identifiqué a unos cuantos compañeros/as que él no recordaba inicialmente.
Lo extraño del asunto es que yo no estoy en la foto. O al menos, creo no estarlo.
Sin embargo Folfa sí esta convencido que allí estoy porque días después, con los nombres de los otros compañeros que le recordé, Folfa etiquetó esa foto.
La foto en cuestión cuenta ahora con los nombres de casi todos nuestros compañeros, incluyendo también el nombre de este primate (a pesar de que no me reconozco en la foto).

Debo admitir que toda la situación me tiene más que confundido …
La Profesora Lezama que no aparece o mejor dicho, aparece pero no donde debería!! y por otra parte yo no aparezco donde debería, pero a los ojos de los demás si estoy presente!!
Incluso ahora tengo miedo de mirar mi álbum de bodas y encontrar con que no estoy allí ..
Tantas anomalías me han llevado a pensar y pensar, y de tanto pensar hoy puedo decir que si antes dudaba ….. ahora ya no estoy seguro de nada!
Durante mis horas de insomnio elaboré varias teorías que podrían explicar lo que esta sucediendo. A continuación les enumero las mismas:

a) Aquellos que niegan la existencia de mi profesora Lezama (profe de Literatura), están confabulando contra mí. En esta conspiración secreta, de la que aún no pude descubrir la finalidad, estarían involucradas solo entre 20.000 y 30.000 personas.
Lo triste y lamentable de esta hipótesis es que incluye infiltrados y traidores entre mis vínculos personales más íntimos, pero esto aún no he podido probarlo …
b) Tanto la profe Lezama como este primate tenemos un vínculo aún no aclarado con los protagonistas de la serie “Lost”, y tal cual le sucede a ellos … nosotros actualmente estaríamos viajando en el tiempo y en el espacio, hasta que logremos encontrarnos todos en la isla en el capítulo final de la próxima temporada.
Lo que aún no tengo claro es si la profesora Lezama se integraría a “los Otros” o a la “Iniciativa Dharma", ni tampoco si yo estaría vinculado a “los 6 del Oceanic 815”, o con “los Otros”, o con “los Míos”.
Ya no sé si confiar en el manipulador Ben, en el Dr. Jack, o en el inmortal John Locke.
Para dilucidar todo esto, el Lunes próximo no me pierdo el capítulo (no sé si en este episodio puede aparecer la profe Lezama o incluso yo mismo).
c) Una sobredosis de lectura de libros de Dan Brown me habría provocado una larga serie de alucinaciones. La sobredosis también sería culpable de provocarme una paranoia que me hace buscar/encontrar conspiraciones, códigos secretos y enigmas en todo lo que me rodea..
d) Al igual que Sam Tyler (protagonista de Life on Mars) yo estaría en coma a causa de un accidente automovilístico. Por estar en coma mi mente navega sin ancla, dando vueltas sin rumbo fijo, yendo y volviendo en el tiempo/espacio de acuerdo a donde la lleva el viento ..
e) Estaría delirando por causa del síndrome de abstinencia de ingesta de chocolate (hace casi 1 semana que no como una tableta de chocolate). Es innecesario explicar más …
f) Una patada giro talón saltando recibida en la cabeza durante un sparring de Taekwondo sería la causa de la lesión cerebral. En idioma primate: por el golpe recibido la púa estaría saltando sin control, de surco en surco, en el disco de vinilo de mi cabeza.
g) A principio de año me habría entusiasmado tanto con los mini-cuentos que habría llegado a crear un antagonista para darle sazón a los mismos, personaje con el cual me habría encariñado y que luego con el correr del tiempo de tanto citarlo y describirlo lo haya asumido como un personaje real perteneciente a mi pasado. Esta teoría si se llegara a probar demostraría irrefutablemente que el primate está realmente loco.
h) La verdad correspondería a las teorías “a”, “c” y “e” simultáneamente.
i) La verdad no correspondería a ninguna de las teorías detalladas.
j) Todas las teorías anteriormente expuestas son las correctas.

Les anticipo que, en caso de no poder probar ninguna de estas teorías, tengo planeado contratar a un parapsicólogo para realizar una regresión mental a través de la hipnosis.


Walter Vitureira
Primate alumno de la profe Lezama

lunes, 8 de junio de 2009

A dog named "Sex"

Considero que se debe ser realmente cuidadoso en el momento de elegir el nombre de una mascota.
En su momento mi hijo y yo elegimos muchos nombres tentativos para nuestra posible mascota (nombres atrevidos e hilarantes), pero los mismos fueron vetados por mi esposa (con mejor criterio que el mío).
Después de haber leído el relato que sigue a continuación me doy cuenta que ella tenía razón …

A Dog Named Sex

Everybody I know who has a dog usually calls him “Rover” or “Spot”.
I call mine Sex. Now, Sex has been very embarrassing to me.

When I went to the City Hall to renew the dog’s license, I told the clerk that I would like a license for Sex.
He said, “I would like to have one too!”
Then I said, “But she is a dog!”
He said he didn’t care what she looked like.
I said, “You don’t understand. … I have had Sex since I was nine years old.”
He replied, “You must have been quite a kid.”

When I decided to get married, I told the minister that I would like to have Sex at the wedding.
He told me to wait until after the wedding was over.
I said, “But Sex has played a big part in my life and my whole world revolves around Sex".
He said he didn’t want to hear about my personal life and would not marry us in his church.
I told him everyone would enjoy having Sex at the wedding.
The next day we were married at the Justice of the Peace.
My family is barred from the church from then on.

When my wife and I went on our honeymoon, I took the dog with me.
When we checked into the motel, I told the clerk that I wanted a room for me and my wife ... and a special room for "Sex".
He said that every room in the motel is a place for sex.
I said, “You don’t understand. … Sex keeps me awake at night.”
The clerk said, “Me too!”

One day I entered Sex in a contest, but before the competition began, the dog ran away.
Another contestant asked me why I was just looking around.
I told him that I was going to have Sex in the contest.
He said that I should have sold my own tickets.
“You don’t understand,” I said, “I hoped to have Sex on TV.”
He called me a show off.

When my wife and I separated, we went to court to fight for custody of the dog.
I said, “Your Honor, I had Sex before I was married but Sex left me after I was married.”
The Judge said, “Me too!”

Last night Sex ran off again. I spent hours looking all over for her.
A cop came over and asked me what I was doing in the alley at 4 o’clock in the morning.
I said, “I’m looking for Sex.”
My case comes up next Thursday.

Well now I’ve been thrown in jail, been divorced and had more damn troubles with that dog than I ever foresaw.
Why just the other day when I went for my first session with the psychiatrist, she asked me, “What seems to be the trouble?”
I replied, “Sex has been my best friend all my life but now it has left me for ever. I couldn’t live any longer so lonely.” and the doctor said:
-“Look mister, you should understand that sex isn’t a man’s best friend: So get yourself a dog.”

Written in 1966 by humorist Marty Storm

martes, 2 de junio de 2009

Se tendrá que reescribir la historia ...


Gracias a una clara y convincente información que me envió por e-mail mi amigo Javier, considero que se deberá reescribir la historia. Con total seguridad digo que lo que nos habían contado era falso.
Eso de que Cristobal Colón era casado y además en segundas nupcias, estoy convencido de que no era cierto:

COLÓN ERA SOLTERO

Cristóbal Colón pudo descubrir América sólo porque era soltero!!
Si Cristóbal Colón hubiese tenido una esposa, habría tenido que oír:

-¿Y por qué tenes que ir vos? - ¿Y por qué no mandan a otro?
- ¡Todo lo ves redondo! ¿Estas loco o sos idiota? - ¡No conoces ni a mi familia y vas a descubrir otro mundo!

///

- ¿Y sólo van a viajar hombres? ¿Te crees que soy pelotuda?
- ¿Y por qué no puedo ir yo si vos sos el jefe?

- ¡Desgraciado, ya no sabes qué inventar para estar fuera de casa!
- ¡Si cruzas esa puerta yo me voy con mi vieja! ¡Sinvergüenza!

///

- ¿Y quién es esa tal María? ¿Qué Pinta? ¿Y decis que es una Niña?... ¡andate a la mierda!
- ¡Todo lo tenías planeado! Vas a encontrarte con unas indias putas ... ¿A mí me vas engañar?

///

- ¿Qué la Reina Isabel va a vender sus joyas para que viajes? ¿Me crees tonta o qué?¿Qué tenes con esa vieja ?
- ¡No vas a ningún lado!
- No va a pasar nada si el mundo sigue plano. Así que no te vistas ... que no vas!

Definitivamente ... para hacer lo que hizo: Colón era soltero ...

viernes, 29 de mayo de 2009

El trámite "2" – A new hope

Quienes supieron de mi suplicio realizando el trámite sabrán entender el porqué de tantos recaudos (si es el caso se pueden saltear el siguiente renglón y pasar directo a la historia).
A los que no se enteraron de mis sufrimientos, y para que puedan llegar a ver con coherencia mis acciones, les invito a leer “sobrellevando las penurias del trámite”

Habían pasado ya unos 60 días aproximadamente ...
Si bien me había propuesto evitar mi asistencia bimensual, múltiples acontecimientos afectaban negativamente nuestro presupuesto y me era imposible faltar a la cita ...
Debido a mi traumática experiencia anterior, el tiempo transcurrido lo había aprovechado imaginando todo tipo de situaciones que pudieran ocurrir y también buscando la manera de evitar o zafar de las mismas.
El refrán dice que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.
Recordé ese popular refrán y en vista de que yo no estaba dispuesto a oler dos veces los mismos sobacos, decidí tomar todas las precauciones posibles a dichos efectos.
Pensé que no podía confiar en que la temperatura otoñal evitase excesivas sudoraciones y hoy puedo decir que no estuve equivocado al respecto .....
A pesar de que estábamos a fines de Mayo el clima totalmente errático nos estaba haciendo disfrutar de una semana, de a ratos, con temperaturas casi veraniegas, y eso me auguraba una fila con tantos efluvios rancios como en mi sufrida visita anterior.
La única solución que encontré para eludir el problema de las emanaciones sudoríparas (de axilas y pies) fue munirme de un barbijo el cual previamente sería humedecido con alguna fragancia mentolada (esto me permitiría respirar filtrando/disimulando los olores).
Reconozco que la inspiración me llegó gracias a los continuos informes de la gripe porcina.
Por si la acción del barbijo no fuese tan eficaz como yo lo deseaba, decidí llevar un “Glade Toque” en el bolsillo interno de mi saco (por su tamaño pasaría desapercibido y podría recurrir a él en caso de extrema necesidad).
La mañana del 25 de Mayo no comenzó bien y no logré despegar de nuestro apartamento ningún “Glade Toque” (ni de la pared de la cocina, ni de ningunos de los baños).
Temiendo ir a la cita sin alguno de los artilugios que yo pensaba podían mantener la integridad de mi lóbulo olfatorio, desesperado me dirigí hacia el armario donde guardamos todos los artículos de limpieza.
Semi enajenado manoteé un gigantesco Glade “Potpurrí” desodorante de ambiente en aerosol (de 360cc) y lo tiré dentro de mi portafolios.
Custodié durante todo el trayecto a la oficina las valiosas posesiones de mi maletín: 1 Glade en spray gigante, un barbijo embebido en fragancias mentoladas, un paraguas (porque el día estaba caluroso, pegajoso y amenazante), el reproductor de mp3 con su batería a full, y una bolsita con arroz para las palomas (para hacerlas abandonar su peligrosa posición en los pretiles).
Inicialmente también había planeado llevar una perita succionadora de mucosas (la que usábamos con Tiago cuando era un bebote), pero luego me dije: má .. sí, dejalo al pibe que se coma los mocos nomás!! ..si se lo veía muy a gusto la vez pasada ...
Además días antes pensé en bajar de la web una foto de Marty Feldman y llevarla el 25 para pedirle el autógrafo al amargado funcionario. Luego razoné que si se lo tomaba a mal y se ofendía, me podría vetar el ingreso al banco perdiendo así el tiempo y el necesario dinero.
Por suerte olvidé esa tonta idea y ni siquiera llegué a imprimir la foto.
Finalmente llegué a la oficina con mi portafolios y el contenido que relaté antes.
Al mediodía me dispuse a prepararme para el trámite, y saqué todos mis cachivaches ...
Al pasar frente a los grandes espejos de la recepción de la oficina observé mi reflejo.
Como se imaginarán, no logré salir de la oficina y aunque no sea necesario a continuación paso a detallar el porqué:
1 – Parte de mi rostro oculto por el barbijo, parte de mi rostro oculto por los lentes de sol, todo eso enmarcado por los auriculares con sus correspondientes cables colgando de mis orejas y coronando la imagen, quedaba solo despejada mi frente, la cual padecía el inexplicable ataque de un tardío acné juvenil (frente “onda choclo”).
La tétrica visión me hizo recordar al freak de Michael Jackson en sus años más mediáticos.
Como si esto no fuera suficiente el cuadro se complementaba así.
2 – A la altura de mi pecho asomaba, inclinado desde el bolsillo interior del saco, la parte superior del Glade aerosol (tamaño 360cc - no diseñado para bolsillos pequeños -)
3 – Debajo de la axila izquierda, apretado tal cual un periódico enrollado, llevaba el paraguas plegable negro (por si se descolgaba la lluvia durante mi larga espera en fila).
4 – En la mano derecha y firmemente apretada, se veía la bolsita con arroz para las palomas (esto me hizo recordar inevitablemente al Dr.Chapatín, personaje de mi infancia creado por Roberto Gómez Bolaños - “Chespirito”).
La bufonesca imagen rápidamente provocó que me ruborizara y que decidiera olvidar todas las precauciones.
Todo el trabajo y la planificación de 60 días se fueron por la borda, y partí hacia el banco dejando todos los artilugios tirados en mi escritorio.
En el camino iba con la cabeza baja, desilusionado y resignado a pasar nuevamente los padecimientos experimentados en mi último trámite.
Me aproximé al banco pero no por la calle principal, sino por la de la esquina.
Al doblar hacia el banco esperaba encontrarme con la habitual fila sin fin, pero me enfrenté a una cuadra despejada, sin ninguna persona esperando en la calle.
Entre al banco desconfiado, sospechando que con seguridad me había equivocado de fecha y que a eso se debía lo desierto del lugar.
Solo unas pocas personas formaban fila frente a cada caja.
Los cajeros con una velocidad inusitada despachaban en forma expeditiva a cada persona.
No demoré más de 3 minutos en aproximarme a la caja, y cuando llegué frente a la cajera esperaba ser rechazado bajo algún argumento que por el breve tiempo transcurrido en la fila no había podido imaginar.
No fui rechazado. Mi documento no fue observado al derecho y al revés. No fui demorado en el trámite.
Me extendieron un recibo para firmar y me pagaron, todo en breves segundos.
Realmente me desilusioné.
Estaba preparado mentalmente para todo tipo de suplicios, inconvenientes y adversidades.
Desconfiaba cuando emprendí mi camino hacia la salida del banco. Pensaba que en cualquier momento me despertaría de este sueño en mi cama y tendría que vestirme para iniciar nuevamente el día.
Con ese pensamiento iba observando el entorno en busca de alguna incoherencia, algo que me demostrara que realmente todo era un sueño pero no me crucé con ningún elefante rosado, ni nada fuera de lo normal.
Ya fuera del banco y camino a la oficina solo pensaba en cuales podían ser los motivos para que en el banco prácticamente no hubiera nadie realizando el trámite.
Obsesionado con encontrar un motivo llegué a considerar varias teorías …
La primera que se me ocurrió fue que el BPS había decidido realizar un exterminio de las personas que cobraban la AF cuyo dígito verificador de cédula era 4, y tal cual en la película Terminator habían comenzado ya la cacería (yo probablemente aún seguía vivo porque no me habían reconocido gracias al inesperado acné “juvenil” que atacó mi frente y me transformó en el hombre choclo).
La siguiente teoría que pensé, con un poco más de probabilidades, fue que era 25 de Mayo, fecha patria Argentina! y debido a que muchos se fuman programas como “Intrusos en el espectáculo”, “AM”, “Los profesionales”, etc., esos individuos se habrían confundido y tomado el feriado como “local” faltando así a sus respectivos trabajos y también a la cita.
Por si les interesa, les cuento que las otras teorías que consideré incluían a:
a) los Iluminatti y a su guerra contra la Iglesia Católica
b) una lucha sin cuartel entre el Cártel de Medellín y la DEA
c) una abducción en masa realizada por una flotilla de naves extraterrestres
d) consecuencias catastróficas e inexplicables del calentamiento global
e) otro tipo de conspiraciones de orden internacional que no me atrevo a mencionar
Ninguna de las teorías me satisfizo completamente y debido a eso no se que postura tomar para dentro de 60 días.
Al menos 2 meses atrás sabía cuales eran los escollos a salvar y podía planificar mis acciones …..pero hoy estoy totalmente desorientado!!!


Walter Vitureira
Primate sin brújula

miércoles, 27 de mayo de 2009

Crisis de identidad familiar

Esta es una colaboración de Jorge, gran amigo y colega en la Secreta Cofradía Escatológica.
Además de amigo, Jorge es un maestro en las letras, anécdotas y afines.
Si quieren desternillarse su blog es: http://www.jorgerozencvaig.blogspot.com/

Ahora volviendo al tema en cuestión, sigue a continuación un jocoso texto que expone vínculos familiares que se tornaron complicados

Crisis de identidad familiar

El pasado año, al cumplir mis 19 años contraje matrimonio con una viuda de 35 años, y al poco tiempo su hija, de 17 años, se casó con mi padre viudo.

Mi padre, al casarse con mi reciente hija, se convirtió en mi yerno, y mi hija se convirtió en mi madrastra.
Además mi mujer se transformó en suegra de mi padre y por ello en mi abuela.
Para mi padre, mi mujer es su nuera y también su suegra.

Mi mujer y yo tuvimos un hijo: Toño.
Toño es el hijo de la madre de la mujer de mi padre, por lo tanto es hermano político (cuñado) de mi padre y debido a eso mi hijo es a la vez mi tío.
Pero como Toño es mi hijo, para mi padre es su nieto además de ser su cuñado.

Ahora mi padre y su mujer acaban de tener un hijo: Ángel.
Ángel es al mismo tiempo mi hermano (hijo de mi padre), y mi nieto (el hijo de la hija de mi mujer).
Ahora Toño es tío de Angel (por ser cuñado de su padre), pero también es su sobrino porque Angel es mi hermano.

Mi hija es mi madrastra (es la mujer de mi padre), pero yo soy el marido de su madre, por lo tanto soy su padrastro y debido a eso el hermano de mi nieto.

Como es sabido que el marido de la madrastra es el padre, y el esposo de la suegra es el suegro, yo soy el padre político de mi padre, el hermano de mi nieto, y finalmente mi propio abuelo.

sábado, 16 de mayo de 2009

Somnolencia, ensueño y otras yerbas ...

Somnolencia, ensueño, duende, dentadura y equino

Sin querer hacer una referencia directa al popular tema de Alejandro Sanz, No es lo mismo un “I have a dream” de Abba, que un “I have a Dream (Yo tengo un sueño)” de Martin Luther King, que un “Yo tengo un sueño ..” expresado por mí.
Si bien inicialmente pueden parecer la misma frase, cada uno de ellas hace referencia a temas totalmente distintos ...
Dicho por mí “Yo tengo un sueño”, en cualquier contexto, no entraña nada profundo y significa ni más ni menos que me ando durmiendo por los rincones.
Si bien no enuncia nada profundo, lo irónico del caso es que mi sueño es siempre muy profundo (supongo que me salteo etapas y me quedo en las fases 3 y 4 con las ondas delta).
Sin lugar a dudas el dormir es tema en el que soy experimentado como pocos, y sobre el dormir opino lo mismo que sobre el sexo, cuanto más mejor .....
Sobre esto, humildemente, sustento algún que otro récord (para que no piensen que soy un fanfarrón aclaro que lo del récord es sobre el dormir y no sobre el sexo).
Como para muestra hace falta solo un botón, les cuento que me dormí en un ómnibus de Copsa, parado agarrado del pasamanos, viajando hacia Atlántida (no dormité, si no que me dormí parado y casi todo el recorrido).
También les cuento, por si no fuera suficiente solo con el ejemplo anterior, que también me he dormido en un avión antes de que el mismo llegue a despegar (ya knock-out estando apenas en la cabecera de la pista)
Si me invitaran al programa de Susana, con seguridad me podría llegar a dormir antes de que me presentaran a Tony Kamo.

Ahora interrumpo la escritura y me tomo unos minutos para echarme una siestita ....
zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz
Ya repuesto y más lúcido luego de un reparador descanso, paso a continuar con mi ensayo. Como me desperté de buen humor, antes de seguir aprovecho para contarles un chiste:

Un hombre se muda solo, luego de muchos años de vivir en la casa de su madre.
En la primera noche en su nueva casa se despierta de una pesadilla dándose cuenta que se había orinado en la cama.
Esta situación se repite durante 3 noches seguidas y decide ir a ver a un médico.
El médico como no le encuentra problemas fisiológicos, lo deriva con un psicólogo.
El psicólogo le pide que le cuente la pesadilla que lo lleva a despertarse orinado.
El hombre comienza su relato:
- Voy caminando tranquilo por un sendero. Poco a poco la vegetación se hace más espesa. De atrás de un arbusto aparece un duende y me pregunta: - Hiciste pichi?
Allí asustado me despierto y me doy cuenta que me oriné en la cama
El psicólogo le explica que se debe a las emociones de su reciente emancipación, y que es suficiente con que se mentalice antes de dormir que eso no le volverá a suceder.
Al día siguiente el psicólogo recibe nuevamente al paciente porque todo volvió a ocurrir ..
El hombre le cuenta que por más que lo intentó todo sucedió de forma idéntica ....
Esta vez el psicólogo le aclara que es probable que estos sueños se deban al stress por su cambio de vida, más a alguna situación no resuelta que lo está perturbando.
Le recomienda además de todo lo anterior, concentrarse en que él podrá controlar el desarrollo del sueño. Le dice que si sueña con que camina por el sendero, podrá decidir dar la vuelta y dirigirse por el sendero hacia un área poblada eludiendo así al duende.
Otra vez el psicólogo recibe al paciente al día siguiente y éste le cuenta:
- Cuando me dormí y comencé a caminar por el sendero ... con firme decisión giré 180 grados, y cambié la dirección de mis pasos. Pero en ambas direcciones la vegetación se hizo más espesa. De atrás de un arbusto apareció el duende y me preguntó: - Hiciste pichi?
Al ver al hombre derrotado el psicólogo lo reprende diciéndole que él es un adulto, que debe tomar las riendas de su destino y enfrentar valientemente todas las situaciones.
Le sugiere que junte coraje, y que si vuelve a soñar lo mismo que directamente lo enfrente al duende, que no le quepa duda que él es mucho más hombre que ese duende del bosque.
Un poco más animado y juntando coraje, el paciente se va de la clínica.
Vuelve al día siguiente, más deprimido que en las consultas anteriores y cuenta:
- Pasé el resto del día juntando coraje. Incluso fui al gimnasio y estuve más de una hora en los aparatos ejercitando mis músculos. Al acostarme estaba mentalizado. Era una fiera ..
Me dormí y comencé a caminar por el sendero y la vegetación se hizo más espesa.
En vez de tratar de huir, iba buscándolo al duende detrás de cada arbusto.
Apareció casi al final del sendero, como siempre saltando desde atrás de un arbusto... y me miró y me preguntó: - Hiciste pichi?
Yo saqué pecho, lo miré directo a los ojos y le dije fuerte, con firmeza: - Sí
Él solo respondió: - Y caca?

Dejando los chistes sobre sueños de lado, es de conocimiento general que los científicos en los últimos años han debatido sobre si los animales sueñan o no.
Incluso en el Instituto Tecnológico de Massachussets han experimentado monitoreando la actividad cerebral de ratas durante su descanso para determinar si tienen sueños.
Si me hubieran consultado a mí se habrían ahorrado millones porque les habría confirmado que al menos los primates sí sueñan ...y qué disparates que sueñan!.
Creo que mis sueños dejarían desnorteados a Freud, Jung, e incluso al mismísimo José (personaje bíblico que fue capaz de interpretar los sueños del Faraón).
No les recomiendo el tratar de interpretar los sueños del primate, simplemente léanlos ...

Antes de pasar a desnudar mi alma y de dejar por escrito la irrefutable prueba de mi desequilibrio mental, solicito a modo de “última voluntad” que si luego de la lectura los especialistas consideran necesaria la aplicación de un chaleco de fuerza para con mi persona, que sea utilizada a dichos fines mi chaqueta de taekwondo (usada al revés).
Entenderán que la situación económica no está como para entrar en nuevos gastos, y hay que aprovechar lo que ya se tiene (les aseguro que no soy ningún Houdini y no podría zafar de tan simple atadura). Además de todo considero que nunca fui un loco peligroso ...
Creo que todos hemos tenido en alguna etapa de nuestra vida sueños recurrentes.
Esos sueños que no solo recordamos vívidamente al despertarnos, si no que los volvemos a soñar al poco tiempo y aun los recordamos claramente mucho años después.
Es el caso de estos 2 sueños que tuve durante mi infancia, y que al día de hoy aún recuerdo perfectamente;

Relato onírico número 1
Se desarrolla en un lugar: no reconocible y bastante oscuro (lo de la oscuridad no me molesta en lo absoluto en dicho sueño)
Me veo (en tercera persona) columpiándome placenteramente en una hamaca.
De pronto veo a 2 personas a cierta distancia. No se les ve el rostro y están vestidas con trincheras (onda Inspector Clouseau).
Se ponen en cuclillas y giran una canilla o llave de paso que está muy cerca del césped. Dicha acción provoca que la hamaca comience a columpiarse cada vez más rápido, con más fuerza y velocidad (esto ya lo veo en primera persona, a través de mis ojos).
Siento miedo y me despierto (resultó cobarde el primate)

Relato onírico número 2
Inicia en lo alto de un edificio (aunque que no veo detalladamente el lugar sé que es un edificio), y enseguida comienzo a caer del lugar (sin motivo aparente).
Durante los interminables segundos que dura mi caída pienso que me voy a reventar ...
Finalmente caigo de pie. Me asombro porque sobreviví a la caída.
El impacto contra el suelo solo tuvo como consecuencias un fuerte dolor en mis pies, dolor que sube por las piernas hasta llegar a mis rodillas.
Me despierto inmediatamente con fuerte dolor en las piernas ....

De las elaboraciones oníricas de la infancia pasaré directamente a los disparates oníricos actuales, salteándome la etapa de sueños húmedos de la adolescencia presuponiendo que a nadie le interesará leer sobre los mismos.

Muchos y variados son los disparates que he soñado en mi vida adulta (los que recuerdo), pero en esta oportunidad y para vuestro regocijo solo voy a relatar uno.
Se trata de un sueño que tuvo cierta influencia real externa.
Un sueño de esos en el cual uno toma conciencia de que esta soñando, se despierta recordando todo e incluso tratando de interpretarlo.
Este sueño sucedió en verano, época en la que mantenemos las puertas/ventanas de nuestro dormitorio hacia el patio abiertas y solo quedan bajas las cortinas enrollables.
También como dato adicional, aclaro que el dormitorio se encuentra hacia “el fondo” del apartamento, y no tiene ninguna proximidad con la calle.

Relato onírico número 3
No sé como se inicio el sueño, pero desde el momento en que yo recuerdo, me estaba mirando en un espejo y veía que en mi boca no tenia dientes ...
Con asombro me veía abriendo ampliamente la boca para comprobar que no tenía ningún diente. La situación me causaba cierta desazón y empecé a tomar conciencia o despertarme.
En ese mismo momento escuché claramente los cascos de un caballo contra el suelo, como si el mismo estuviera casi al trote en el patio de mi apartamento (del dormitorio hay una salida a dicho patio a través de 2 amplias puertas ventanas).
El repicar de los cascos se prolongó por unos cuantos segundos ...
Yo apenas pude abrir los ojos como para ver que la luz se filtraba a través de las rendijas de las cortinas enrollables.
Nuevamente con los ojos cerrados rememorando el sueño pensé: dientes, dientes, dientes ...
y sintiendo los cascos alejarse pensé: caballo, caballo, caballo ...
- ¿Qué quiere decir todo esto? me pregunté en un estado de semi-conciencia (no sé si estaba más dormido que despierto, pero igual trataba de interpretar mi reciente sueño)
- Ya sé!! (sentí en mi cerebro de primate): - A caballo regalado no se le miran los dientes!!
Segundos después de tan inspirada conclusión ya estaba durmiendo nuevamente ....

Cuando me despertó Claudia para ir a trabajar, le comenté sobre mi sueño y sobre el ruido de cascos que estaba convencido de haber escuchado, ruido que parecía provenir del patio.
Con era lógico esperar, estalló en carcajadas.
Lo disparatado de mi razonamiento/interpretación del sueño lo ameritaba, y a eso se sumaba lo porfiado que yo estaba sobre el ruido del caballo.
Pensándolo con frialdad, a menos que el caballo fuera Pegaso, el mismo no tenía chance alguna de trotar en nuestro patio.
Los ruidos de cascos no podían venir desde las ventanas que dan a la calle de nuestro apartamento, ya que de ellas nos separa el living-comedor y luego un largo pasillo de unos 6 metros, además entre uno y otro hay una puerta que permanece cerrada durante la noche y que sirve como aislamiento acústico.
Conclusión final: el primate estaba loco porque no había ruido posible de cascos de caballo.
Aceptando con naturalidad mi locura emprendí el día laboral como lo hago habitualmente.
A la madrugada siguiente semi-despierto o semi-dormido (aún no lo sé), escuché repicar una vez más los cascos de caballo. La luz se filtraba a través de las cortinas enrollables.
Eran aproximadamente las 6 de la mañana, y sin dudarlo sacudí a Claudia despertándola de su sueño: - ¿Los escuchás? Son los cascos del caballo!!! Y el ruido viene del patio ...
Casi me mata por despertarla!, pero al menos recuperé un gramo de cordura ...
Increíblemente los cascos eran de un caballo, que probablemente tirando de algún carro pasaba por la calle perpendicular a la nuestra ...
Nuestro patio esta separado de esa otra calle por otro patio adyacente al nuestro, y por todo el edificio al que pertenece dicho patio. Sin embargo el ruido del caballo se oía claramente.
Eppur si muove


Walter Vitureira
Primate durmiente