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domingo, 1 de agosto de 2010

Año Nuevo, Vida Nueva ....-------------------------- (con "tinte escatológico")

AÑO NUEVO, VIDA NUEVA
BAÑO NUEVO, AVENTURA NUEVA


Cuando el 31 dieron las doce y chocamos las copas en el brindis, yo no podía imaginar lo que traería este nuevo año que recién estaba comenzando.
Sin que yo fuera conciente de ello, se avecinaban grandes cambios en mi vida ......
Para no generar falsas expectativas, desde ya les digo que en este texto no se van a encontrar con una metamorfosis onda Kafka, y les aclaro que no me hice ni Hare Krishna ni me convertí en transexual, ni tampoco me hice claritos o la depilación láser.
Retomando el tema del inicio del año: Enero llegó y se fue sin sorpresas y Febrero arrancó con mucho trabajo por la coordinación del viaje de un grupo de universitarios.
Lo inesperado llegó a mitad de mes, y muy tristes sucesos sacudieron a nuestra familia
A consecuencia de los mismos, luego de meditarlo bastante, llegué a la decisión de cambiar de trabajo. No esperen que les diga que ahora me dedico a la Cartomancia, sigo siendo agente de viajes (en realidad la decisión fue trabajar en una nueva agencia).
El mero hecho de cambiar de empresa implica un cambio de lugar geográfico, de directivas de trabajo, de compañeros, de horario, y también cambio de baño.
Con seguridad quien más comprenda la relevancia del ultimo punto sea mi amigo y cofrade de la Secreta Secta Escatológica, a quien no preciso nombrar ya que Jorge sabe bien que es a él a quien me refiero.
Los afortunados que pueden pasar 2 o 3 días sin ir al baño no comprenderán jamás las siguientes líneas y si no van a solidarizarse, ya pueden desistir de continuar leyendo.
Si bien el defecar es una función fisiológica, todo lo asociado a ello usualmente se maneja con la máxima discreción, o de lo contrario uno se ve expuesto a pasar la más grande vergüenza jamás imaginada al tocar el tema.
No apoyo el extremismo y por eso no coincido con que todo el tema debe ser tabú, así como tampoco creo que debamos restaurar el uso de las letrinas comunales romanas y nos reunamos en grupos a evacuar mientras todos juntos cantamos Cumbaia
Lo que sí creo es que es fundamental la ubicación de los baños, tanto en el hogar como en la oficina. El mismo debe ser lo suficientemente alejado de las áreas de mayor tránsito o aglomeración de personas como para quien lo utilice cuente con la intimidad necesaria.
En mi anterior trabajo “ese lugar tan sagrado” estaba ubicado fuera del área de atención al publico, accediendo desde un pasillo, separado del resto de las personas por 2 puertas.
Menuda sorpresa me llevé en mi nuevo trabajo, cuando llego el inevitable momento ..
Inicialmente había hecho caso omiso de un par de advertencias (dicho más claro, fueron un par de retorcijones), pero finalmente llegó un momento en el cual no pude seguir ignorando el llamado de la naturaleza.
En un pasillo, muy cerca de la sala donde estaba el escritorio que me habían asignado, yo había visto la puerta de un baño con el clásico cartel de acrílico con la silueta femenina.
La ubicación del baño de hombres para mí era una incógnita, la cual no tuve más remedio que despejar mediante desesperadas preguntas a un compañero.
Salí como alma que lleva el diablo hacia la sala que daba hacia 18 de Julio y entré a la misma buscando la bendita puerta.
Al entrar en la sala me percaté de que en la misma había no menos de 7 u 8 escritorios con sus correspondientes funcionarios, más algunos clientes en cada uno de ellos.
A esa altura mi urgencia era tal que ya no podía darme el lujo de aguantar mis necesidades fisiológicas por pudor o vergüenza.
La puerta que yo buscaba se encontraba solo a 1,5 metros de 2 escritorios ubicados en “L”, pero en ese momento realmente no me preocupé sobre la proximidad de los mismos.
Por suerte el baño estaba libre, sino la anécdota hubiese sido otra!
Una vez que entré y giré para cerrar, me percaté de que la puerta no tenía un pasador y solo contaba con el botón del pomo de la puerta como instrumento para asegurar la misma.
Con esa preocupación en mente, pasé a sentarme en el inodoro para ocuparme de mis necesidades más inmediatas. A los pocos segundos mi preocupación aumentó debido al hecho de que escuchaba perfectamente todas las conversaciones que venían del otro lado.
Mientras realizaba mi labor no podía dejar de pensar que en cualquier momento un compañero podría manipular el pomo de la puerta, y yo no tenía idea de si el mecanismo de cierre funcionaba.
Realmente no me hacía ninguna gracia pensar en la posibilidad de que alguien abriera la puerta del baño, dejándome expuesto frente a los nuevos compañeros y clientes en un momento tan vulnerable como ese. Tampoco me hacía ninguna gracia el pensar que si yo escuchaba perfectamente todo, probablemente del otro lado también se escuchara ....
Afortunadamente para mi nadie se aproximó a la puerta mientras yo estuve en el baño, y al salir no me encontré con miradas sonrientes o cómplices.
Si bien mi primer experiencia en el nuevo baño solo me generó algunas preocupaciones, mi segunda experiencia me generó muchas más preocupaciones y bastante vergüenza.
Debido a la ubicación del baño y a que no tenía confianza alguna con los nuevos compañeros, en mi segundo día de trabajo traté de concentrarme en que no precisaba utilizar los servicios higiénicos. Craso error! La mente no manda sobre los intestinos ..
Salí hacia el baño cuando ya no aguantaba más, y al llegar a la sala que da a 18 de Julio en casi todos los escritorios había clientes ...
Entré al baño y al mirar a mi contrincante, oh sorpresa!, asomando desde las profundidades se podía apreciar un misil Exocet de color marrón, souvenir dejado por el anterior usuario.
Mi urgencia era importante, y por eso intenté hacerlo desaparecer apretando el botón de descarga de la cisterna y pronunciando la palabra mágica “Abracadabra”. No funcionó.
No había como hacerlo desaparecer. El muy porfiado estaba empeñado en quedarse allí.
Razoné que si no se iba el primero de la fila los que llegaran luego tampoco podrían hacerlo, y por eso decidí abandonar rápidamente la escena del crimen (no fuera cosa que los demás pensaran que yo había sido el culpable).
Al salir del baño me di cuenta de que todos los funcionarios se encontraban con clientes y no tenía a quien demostrarle mi inocencia. Como si fuera el protagonista de un thriller policial yo me hallaba en el lugar equivocado, en el momento equivocado!
Si me iba del lugar sin explicaciones luego asumirían que la jabalina extraviada era mía!!
No podía darme el lujo de caer en semejante papelón a los 2 días de haber empezado a trabajar (ya comenzaba a imaginarme una cantidad de apodos por los que podrían comenzar a llamarme en un futuro cercano).
Mi preocupación era tal que mi necesidad de utilizar el baño pasó a un plano secundario.
Un par de clientes comenzaron a pararse y sin perder tiempo me abalancé hacia la compañera que sorpresivamente había quedado libre (yo precisaba un testigo, precisaba irme de allí con una coartada!)
Con mucha vergüenza le expliqué que yo había llegado con la intención de usar el baño pero me encontré con que ya estaba obstruido, y que se lo comentaba a ella porque yo al ser nuevo no sabía si la empresa contaba con algún servicio de sanitaria o algo así ...
La mirada de ella fue muy comprensiva (supongo que me había visto entrar y que se dio cuenta que en los segundos que estuve dentro no tenía tiempo ni para bajarme los lienzos)
Hizo un cartelito improvisado de “Fuera de Servicio” y lo pegó con cinta adhesiva a la puerta del baño (sin preocuparse demasiado de si los clientes miraban o no)
Finalmente, para satisfacer mi postergada necesidad, terminé utilizando un pequeño baño social destinado en forma exclusiva para el público (el cual se encuentra muy cerca de la recepción). No preciso explicar que en este nuevo baño pasaron por mi cabeza todas las mismas dudas y preocupaciones que había tenido el día anterior al estrenar el otro baño.
Al día siguiente, cuando nuevamente tuve que hacer uso del servicio sanitario, me dirigí como debía hacia la sala que da a 18 de Julio.
Si bien me sentía eximido de toda culpa o cargo frente a mis compañeros por el tronco abandonado en el inodoro el día anterior, algo sucedió que me dejó con dudas ....
Al llegar frente a la puerta del baño habían cambiado el cartel de acrílico y ahora allí se apreciaba la silueta femenina.
Mis compañeras me dirigieron una sonrisa y me dijeron: - Ahora el baño de hombres es el de allá lejos, el del fondo! Tenés que volver hacia allá si querés usar el baño ....
Devolví la sonrisa sin dejar de sentirme condenado injustamente
Mientras hacía el recorrido inverso (hacia el fondo de la oficina), no dejaba de preguntarme que nuevos papelones me esperaban en ese baño ...

Walter Vitureira
Primate sin pañales

sábado, 15 de mayo de 2010

Matemáticas básica para primates

MATEMATICA BASICA PARA PRIMATES

Hace un par de días fue mi turno de ayudar a mi hijo con su tarea de Matemáticas, la cual entre otros temas se trataba del Mínimo Común Múltiplo y el Máximo Común Divisor (cada uno con su respectivo nombre y además como si fuera poco con dos apellidos!!)
Debo reconocer que tuve que leer del libro las definiciones de eso sujetos porque no los recordaba. Definiciones que ahora me resultaron largas y aburridas, y que con seguridad en su momento deben haber sido insoportables para mi persona. Si me aburrieron ahora no quiero ni pensar como habrá sido 30 años atrás, época en la que solo estaba pendiente del basketball, de la “pelusa” que me estaba creciendo por bigote, y de las polleras-piernas de mis compañeras (que por suerte no tenían “pelusa” en sus piernas, o al menos no se les notaba)
Leyendo definiciones para luego explicárselas a mi hijo, cuando llegué al título “Número primo” mi innegable inmadurez me llevó a cuestionarme: -“primo de quien?”, tontería que, en parte por vergüenza y en parte para no distraer a mi hijo, no exteriorizé (me tuve que morder la lengua para no dejar salir la pavada que con ansias luchaba por escaparse de mi boca).
Cuando llegué al título “Números primos entre sí” el primate finalmente logró imponerse sobre el Homo Sapiens y lo llevó a pasear divagando sin rumbo por el núcleo familiar de los números.
Por más que yo intentaba concentrarme mi mente ya extraviada se formulaba los siguientes planteamientos: si esos son primos entre sí, eso implica que existen tíos/as, padres y madres, hermanos/as e hijos/as, y siguiendo incluso en línea ascendiente abuelos/as, etc etc
Serán todos primos entre sí? Que familia numerosa deben ser!! O es que existen varias familias?
Cuando le pregunté a mi hijo si sabía a que familia pertenecían estos primos, con toda naturalidad me respondió que eran de la familia de los Naturales. La correcta respuesta no hizo más que liberar una serie adicional de disparates que comenzaron a dar vueltas en mi cabeza: -“entonces si son Primos Naturales es porque los padres de ambos no están legalmente casados y cada uno de ellos es un Hijo Natural, y quizás hasta un Hermano Natural. Al mismo tiempo sus padres son también Padres Naturales y para ser Naturales deben mantener la condición de ser Hijos Naturales”
Ya con terrible merengue en la cabeza arribé a la conclusión de que ésta familia de los Naturales era una familia liberal y super-despreocupada.
Traté de seguir despejando las dudas de mi hijo en su tarea, pero las mías continuaban creciendo a cada momento: “Si existe la familia de los Naturales, quizás por contrapartida exista la familia de los Legítimos, o quizás la de los Artificiales!!”
Mientras mi hijo hacía sus cálculos yo hojeé el libro de Matemáticas para ver si existía referencia a alguna de estas anteriores familias. Lamentablemente no las ubiqué en el libro, pero allí encontré otra familia que pasó a ocupar mi pensamiento: la familia de los Reales
“Los números Reales son los más acomodados, pensé yo. “Son la crema de la sociedad, son los Números con Mayúscula, y como toda monarquía su familia abarca varias familias: la familia de los Enteros, la familia de los Racionales y por último la familia de los Irracionales” (con los cuales probablemente yo tenga algún parentezco).
Sin embargo el libro solo hacía mención a estas familias pero no aclaraba demasiado sobre las relaciones entre ellos, ni su jerarquía u orden de precedencia al trono, por lo que me quedé con más dudas que certezas. Lo único que pude deducir de mi lectura (y que me reconfortó un poco) es que también entre los Reales hay algunos que son Naturales (en todos lados se cuecen habas), y además confirmé que muchos Reales son o fueron Irracionales (ejemplos en la historia sobran!!)
Por un largo rato continué perdido en mis desvaríos con las Matemáticas, y para cuando mi hijo finalizó con su tarea yo ya me encontraba rememorando mis épocas de estudiante en las que debía despejar la incógnita “x” (hecho que requería más intuición detectivesca que técnica de estudio).
Ya cuando se trataba de ecuaciones con dos incógnitas la situación se me complicaba tanto que para este primate ya justificaba la contratación de una agencia de detectives o de un experto matemático.
La realidad es que mientras cursé la primaria no tuve problemas con las Matemáticas, ya que solo se trataba de memorizar las tablas y saber usar un ábaco (hasta allí mi básico cerebro animal llegaba)
La enseñanza de los Números Romanos no la tomé en serio ya que el único uso aplicable que le veía era en el copyright de los films, y honestamente pocos le prestan atención a la pantalla luego de que terminó la película (y si lo hacen, el escaso segundo durante el cual se visualiza el número no da como para poder decodificarlo)
Ya en la secundaria las cosas se complicaron con la ciencia exacta, y debo reconocer que hasta mis ilusiones se vieron frustradas al descubrir que aquel promitente librito que tenía los senos (y cosenos) no tenía nada de erótico.
Nunca comprendí de que le serviría al dueño de aquella piscina octogonal hallar el área de la misma, si luego para cubrirla por la noche iba a tener que conformarse con comprar una gran lona rectangular que excedía las dimensiones de la misma por todos los costados (no he visto que vendan lonas de pvc a estos efectos con otras formas geométricas)
Al llegar al bachillerato y enfrentarme en el Iava a las Matemáticas A, B y C, decidí escaparme por la tangente y cambiar de orientación, solo por temor a que aparecieran también las restantes que aún no me habían presentado (de la D a la Z).
Al Sistema Binario no le presté ni atención, ya que aquello era como ver al mundo solo en blanco y negro (existiendo una gama tan grande de colores, un desperdicio!)
En los inicios de mi vida adulta llegué a comprobar que no siempre 2 + 2 son 4, y que todo depende de quién realice el cálculo (un contador les puede responder: - Cuánto precisás que dé?)
Ya con algunas canas noté como los números adquieren diferentes significados. Por ejemplo en mi niñez el 3 era tan solo el momento indicado para saltar, y ahora creo que ese número es tan solo un mito (especialmente si es seguido por la expresión “al hilo”)
Aunque me crean loco debo confesar que he comenzado a preocuparme por el color de los números.
Cuando siempre estaban en color negro no me molestaban en lo más mínimo, pero desde que aparecieron en un par de oportunidades los números rojos no he podido dormir muy bien ...
Lo triste del caso es que quizás las Matemáticas sean el único lenguaje Universal, o quizás lo sea la Música (aunque la Música se apoya también en las Matemáticas). De todas maneras es cierto que para ninguna de las dos tengo talento natural (ni tampoco artificial)
Será por eso que a pesar de conocer la existencia de la Secuencia de Fibonacci, de la Divina Proporción, de lo increíble del número Pi, y de recién haberme desayunado que también existe la Geometría Sagrada, este primate no conocerá nunca los misterios del Universo.
Será cuestión solo de conformarse con realizar formas geométricas básicas y también de reconocer que hasta para hacer las divisiones de 2 cifras debo usar la calculadora.

Walter Vitureira
Primate trigonométrico

viernes, 18 de diciembre de 2009

Un lector enojado, muy molesto con el primate ...


un lamentable caso de intolerancia en el cual este sexagenario ha optado por expresarse discriminando al primate ....


viernes, 19 de junio de 2009

No es sencillo disimular ni ocultar ...

No es sencillo disimular en determinadas situaciones ...
En este audio del programa " Gomaespuma" conocerán la experiencia de alguien que intentó ocultar algo y se encontró con que a veces el remedio es peor que la enfermedad

miércoles, 6 de mayo de 2009

El calcetín ... hilarante cuento de "Gomaespuma"

Es imperdible y también hilarante la historia relatada por los locutores de Gomaespuma ...

martes, 14 de abril de 2009

Sobrellevando las penurias del trámite ...

----- Original Message -----
From: Walter y Claudia
To: Walter y Claudia
Sent: Monday, April 13, 2009 23:19
Subject: El tramite (sin mini cuento)

EL TRAMITE

Con bajas temperaturas, tanto la primera como la segunda vez, llegue ataviado con traje, gabardina y además mi agenda en la mano. En su momento no lo supe, pero fue mi aspecto de ejecutivo lo que me franqueo el paso sin ningún tipo de preguntas.
Con total inocencia entré, hice lo mío y salí campante ...
La tercera vez fue con clima primaveral. Vestimenta sport era lo que ameritaba la temperatura a esa hora del mediodía. Yo iba muy cómodo e informal ...
Me detuvieron en la puerta. – No señor, si es para la A.F. debe realizar la fila – me dijo un guardia que bloqueaba el acceso al banco, mientras señalaba con el dedo una interminable cola que se perdía en lontananza.
Giré la cabeza en dirección a la fila y me encontré con no menos de 150 cabezas (300 ojos) que con odio me miraban pensando: “te querías colar pedazo de un sorete!”
Avergonzado por la situación, y dándome cuenta recién en ese momento que las veces anteriores me había “colado”, decidí pegar la vuelta y dejarlo para otra oportunidad (total, no había ni tanta necesidad ni tanta urgencia).
La cuarta vez, ya con temperatura estival, como yo estaba de licencia fui a media tarde (hora atípica para la concurrencia de interesados) y no existía fila alguna. Entré y salí.
Recién la quinta vez que hice el trámite fue que lo viví con las penurias asociadas a él.
Nuevamente un mediodía con temperatura estival.
Llegué y me encontré con una fila por fuera del banco de una cuadra.
Con resignación caminé hacia el final de la fila y allí me paré.
En cuestión de segundos atrás mío la fila se extendió de forma increíble, dando la vuelta a la esquina para luego perderse en el horizonte.
Yo iba preparado para esta situación, armado de paciencia y del reproductor de mp3.
Enseguida en mis oídos comenzaron a sonar los “old hits” que harían mas leve mi espera. Inmediatamente logré un aislamiento acústico que me transportó a un sitio de privilegio.
En mi planificación no tuve en cuenta al resto de mis sentidos lo que me jugó en contra.
No habían pasado 2 minutos cuando mi olfato, recordándome que él también existía, me hizo percibir un intenso olor agrio .... como a cebolla podrida para ser más exacto.
Las emanaciones olorosas que agredían a mi lóbulo olfatorio provenían de las axilas de tres individuos, compañeros de fila, ubicados inmediatamente adelante mío.
Ellos charlaban animosamente sin ser concientes de que proyectaban al exterior esa irritante nube invisible, la cual azotaba sin piedad mi percepción olfatoria.
Miré hacia atrás, pensando (inocentemente) que podría llegar a cederle el lugar a la persona que estaba atrás mío en la fila (solo era cuestión de buscar una excusa convincente ..).
Al girar la cabeza fui golpeado esta vez por un penetrante olor a queso rancio, proveniente de las patas de la gorda que estaba atrás mío en la fila. Sí, dije olor a “patas”.
Me expresé así porque aquello no eran pies. Los mismos, totalmente expuestos y “prensados” en un par de ojotas, se asemejaban más a las patas de cualquiera de los rumiantes que pastan por nuestras praderas, que a pies de un Homo Sapiens.
Tratando de disimular el nuevo latigazo recibido volví a mi posición inicial.
Pensé en complementar mi aislamiento auditivo con un poco de apoyo afectivo, por lo que me puse a escribirle un sms a Claudia:
Para: Claudia
Fila de 1500 personas mínimo. Me calentás la cena si no llego en hora cielo? Besosss

Apreté “send” ... y esperé escuchando mis “old hits” ..
“Hold the líne. Love isn’t always on time” sonaba la música y yo ahí balanceándome en la fila, no bailando, si no tratando de esquivar olores.
Una vibración en la cintura me sacó de mi juego de eludir olores. Me detuve entonces para ver el sms recibido:
De: Claudia
Jajaja
No te preocupes. Te guardo las sobras! Te amoooo

Con el mensaje recibido ya tenía el apoyo moral necesario para seguir esperando ...
Aburrido miré hacia el suelo y descubrí todas las baldosas cagadas por las palomas.
Aparentemente nadie era conciente del peligro, y si lo eran .. ninguno se veía preocupado.
Retomé mi bailoteo, pero esta vez además de balancearme esquivando olores, también trataba de realizar algún zigzag aleatorio a fin de desorientar a las palomas que desde las cornisas pudieran estar tomando puntería conmigo.
Luego de un rato de esperar la fila se movió!!!
“Message in a bottle, yeah ... ” sonaba mientras yo escribía un nuevo sms:
Para: Claudia
Contra todo posible diagnóstico avanzamos 35 mts. de un saque. No pude ver si los primeros de la fila entraron al Brou o si fueron eliminados por francotirador del Bps

Uno de los 3 “encebollados” de adelante mío “aleteó” un poco y nuevas emanaciones reforzaron aquella nube invisible que, por causa de los rayos del sol, se hizo más densa ...
Recibí nuevo mensaje de apoyo:
De: Claudia
Los eliminaron x feos
Intentando evadirme un poco respondí:
Para: Claudia
Esto es como la fila para las audiciones de American Idol. Me habré equivocado de lugar y estaré a punto de hacer otro papelón?
Un poco más de sol, y las delicadas fragancias que me rodeaban traspasaron el umbral de lo tolerable. Estaba a punto de desfallecer ....
Esta vez busqué apoyo en otro argumento y se me ocurrió el económico.
Pensé: “600 pesos por aproximadamente una hora de tortura ....mmmmmm ...”
Me puse a realizar cálculos ....
Si yo ganara 600 pesos por hora ... en mi semana de 44hrs laborables ganaría $ 26.400 .... y en 4 semanas de trabajo ganaría $ 105.600 !!
Por $ 105.600 me fumo los olores que sean!! me dije a mi mismo dándome ánimo.
De pronto inesperadamente la fila se volvió a mover!!! Y se movió ... y se movió .. y se movió .... y avanzó y avanzó y avanzó!!
No lo podía creer, me emocioné profundamente y estuve a punto de romper en lágrimas (creo que me contuve por vergüenza).
Cuando ya casi estaba llegando al acceso al Brou ví parado en la vereda a un funcionario del banco, el cual “supervisaba” el ingreso, “arreando” a los infelices que hacíamos fila.
El funcionario público, que me recordaba muchísimo a Marty Feldman, a medida que pasábamos adelante suyo nos obsequiaba una mirada de desprecio, como si todos fuéramos asesinos seriales en nuestro camino al patíbulo.
Pensé que tendría tanta mala suerte como para que la fila se volviera a detener cuando yo estuviera a medio metro de la puerta ......... pero no fue así y pude ingresar al banco.
Una vez adentro, como otro funcionario nos dividió en filas (una frente a cada caja) tuve la suerte de alejarme de los tres emisores del “concentrado de cebolla” que quedaron a mi derecha en una fila paralela. A la gorda le perdí la pista.
“Won’t you take me to Funkytownnnn … won’t you take me to Funkyyyytownnn” sonaba ahora en mis oídos la música de mi reproductor de mp3 ....
Ahora adelante mío estaba una señora con 5 pequeños de distintas edades, los cuales saltaban, se revolcaban por el piso y se peleaban entre ellos. Molestaban a más no poder ..
Llegué a la conclusión que solo los llevaba a hacer el trámite como “comprobante in situ” de que cobraba por cada uno de ellos (de ninguna manera podría disfrutar de su compañía).
El más chiquito de ellos se dio vuelta para mirarme.
Observé que de sus narinas colgaban sendas “velas” de un tono verde oscuro que casi casi llegaban a apoyarse sobre sus labios.
Apiadándome de la criatura, metí la mano en mi bolsillo en busca de los pañuelos ..... pero antes de que pudiera sacar la mano, sin dejar de mirarme, el pequeño sacó rápidamente su lengua y “barrió” en forma acrobática los velones, arrastrándolos hacia su boca.
Instintivamente desvié la mirada y lo dejé deglutiendo a placer ....
Tenía aun por delante varias personas antes de llegar a la caja, y aburrido me puse a observar la fila a mi izquierda.
En esa fila, casi frente a la caja, la primer persona estaba vestida con un pantalón, camisa, corbata y saco, el siguiente vestido onda “motoquero”, el que lo seguía era un obrero de la construcción en musculosa y con casco puesto, y atrás de este había uno con uniforme de guardia (de seguridad) ...... me faltaba el indio y eran los “Village People” Uruguayos ..
Cuando ya divagante me preguntaba si lo que ellos cantarían sería el “Bicho Bicho”, a mis oídos (desde mi reproductor de mp3) llegó el conocido: “Young man, there’s no need to feel down. I said, young man, pick yourself off the ground” de los originales Village!!
No llegué a escuchar más. La espontánea carcajada que largué sacudió mi cuerpo como si hubiera recibido una descarga eléctrica y los audífonos se cayeron de mis oídos.
Casi todas las filas se dieron vuelta a mirar al ridículo, que en medio de aquel lugar tan serio, se atrevía a interrumpir la monotonía del ruido de oficina con una carcajada.
Minutos mas tarde llegó mi turno. El cajero tomó mi documento y lo miró al derecho y al revés, como si de la simple observación de mi cédula pudiera deducir si yo estaba cuerdo (por el papelón de la carcajada). Finalmente accedió a pagarme la fortuna que había ido a buscar, previa firma del correspondiente recibo (el cual también chequeó a fondo).
Giré para salir y al cruzarme con mis ex compañeros de la fila derecha los saludé con un leve gesto de cabeza y un “nos olemos en dos meses” ...


Walter Vitureira
Primate con aportes

martes, 24 de marzo de 2009

Homenaje al Inodoro ------------------------------- (con "tinte escatológico")

From: Walter y Claudia
To: Walter y Claudia
Subject: Homenaje al Inodoro (sorry, no hay minicuento!!)
Date: Mon, 16 Mar 2009 22:12:13 -0300

Estimados amigos, conocidos, sufridos lectores en general:

Aquí les envío mi: Humilde homenaje al Inodoro (también conocido como WC)

Sí, quizás les suene ridículo e incluso encuentren desagradable, un homenaje a ese artefacto sanitario infaltable en el equipamiento actual de cualquier hogar de clase media.
Yo les puedo decir que a pesar de “bombardearlo” a diario y de “tirarle con todo”, no es una pieza carente de mi afecto y de mi auténtico reconocimiento.

Antes de relatarles un par de experiencias que me llevaron a convertirme en fan del Inodoro corresponde definir o explicar el siguiente macabro artefacto: “taza turca”
Según un blog que encontré “googleando”, Taza turca se compone de un agujero en el medio y 2 huellas de pies humanos. Artefacto en el cual los que hacen sus necesidades deben tener buena puntería.
Wikipedia es más amplio: Inodoro a la turca, inodoro turco o placa turca: se trata de un inodoro sin taza: un agujero en el piso, con dos sitios adyacentes para apoyar los pies. A veces se lo llama letrina por carecer de asiento, pero, a diferencia de ésta, sí posee cierre hidráulico. Aunque no tiene buena fama, sería el inodoro más adecuado puesto que facilita tomar la postura más natural para defecar
Para el afortunado que no se ha cruzado en la vida con una de ellas, y que no ha logrado aún hacerse la imagen del mencionado elemento de tortura le dejo un vínculo en el cual podrá apreciarla: http://www.olmos.com.uy/commerce/Hecategorias.aspx?2,1,209,0

A modo de anticipo/resumen, o de moraleja o enseñanza a recibir de este e-mail solo les puedo decir:
“Nunca hay que dar por sentado, el poder cagar sentado”


Y sin más preámbulos, las experiencias vividas que me llevaron a mi amor incondicional por el Inodoro:

Experiencia 1 – Fines del Verano de 1985 ...

Veraneando en Villa Argentina, un Domingo debía volver a Montevideo (con muy pocas ganas ..).
Para evitar tomar el ómnibus lleno en la ruta Interbalnearia, decidí caminar hasta Atlántida y tomar el bus en la terminal (con la opción entonces de hasta elegir asiento!)
Llegué al centro de Atlántida con 15 o 20 minutos de más (afortunadamente).
A los pocos minutos empecé a sentir una pequeña molestia que rápidamente se transformó en un leve retorcijón ... y luego pasaron a ser múltiples retorcijones.
Era evidente que no podría contener la “presión intestinal” durante la hora que aproximadamente llevaba el viaje hasta Montevideo.
El malestar aumentaba y se manifestaba exteriormente en pequeñas gotas de sudor en mi frente.
Estudiando la situación me di cuenta de que no contaba ni siquiera con 15 minutos como para volver al baño de mi casa en Villa Argentina.
En aquella época el local más “prolijo” del centro de Atlántida era La Fontaine (pizzería/restaurante) y hacia allí me dirigí apretando cada vez más el paso ...
Llegué a La Fontaine y sin siquiera mirar a los mozos o comensales, me mandé de una hacia el baño.
Creo que entré “onda cowboy” ... pateando la puerta para hacer el ingreso más rápido.
Esquivé los mingitorios y abrí la primer y única puerta ..... y con horror allí la veo: una Taza Turca
Me tomó solo una fracción de segundo contemplarla, y reconozco que en forma inmediata empecé a odiarla.
Dicen que no hay que dejarse llevar por las primeras impresiones, que no hay que tener en cuenta el exterior y que hay que aprender a “mirar el interior”.
En este caso imposible! Su aspecto externo: llena de manchas de sarro, totalmente empapada en orines varios, y despidiendo un olor insoportable. Su interior: me estremezco solo de imaginarlo!!
Completando el terrorífico cuadro: paredes con azulejos amarillos, muchos de ellos con “dedazos” marrones ..
No pude entender que artista plástico podía haber tomado este cubículo como su atellier y allí expresarse mediante el “finger painting”.
Gracias a las “manos impresas”, el lugar recordaba mucho al famoso “Walk of Fame”de Hollywood (que en esa época solo había visto en televisión) .... pero sin las estrellas doradas de los artistas ni nombres impresos.
En puntas de pie y dejando los pensamientos de lado entré al cubículo y cerré la puerta.
Con alivio descubrí un rollo de papel higiénico colgado en la puerta de madera de un alambre viejo y oxidado.
Tratando de ignorar los fétidos olores y el deprimente entorno, comencé a realizar mi faena .....
Siendo “virgen” en lo que respecta al uso de Tazas Turcas, pagué cara mi inexperiencia.
No voy a realizar comentarios sobre la fatiga muscular de mis cuadriceps, ni de la increíble proeza de tratar de mantener el equilibrio, ni tampoco sobre la frustración de tener que evitar apoyarme o rozar alguna de las decoradas paredes.
Solo les contaré que mis jeans habían quedado apoyados sobre mis tobillos, y estando en una posición difícil e incómoda no pude evitar que parte de mis deposiciones cayera sobre la cintura de los mismos.
Por supuesto que eso solo lo noté luego de finalizar de limpiarme el traste con el rollo que estaba a una distancia casi inalcanzable (llegar hasta el rollo fue otra tarea “onda” Misión Imposible).
Por suerte la cantidad de papel higiénico era suficiente para limpiarme y como había “resto” procedí a remover la mancha marrón que se había metido entre las fibras de mis jeans.
En ese momento supe que no tenía habilidades para tener una tintorería (remover manchas y limpiar prendas no era lo mío).
Antes de salir del baño me até sobre la cintura el buzo escote en “v” ,que había dejado colgado sobre la puerta, ocultando así al resto del balneario canario las manchas de mis jeans.
Recorrí las tres cuadras hasta la terminal como lo hubiera hecho Pepe Le Pew .... dejando tras de mí una estela invisible pero “rastreable”.
Al llegar a la terminal el bus que pensaba tomar ya había partido y había otro más a punto de salir con varias personas a bordo.
Como aún había asientos libres subí y elegí compartir el asiento con una gorda bien voluminosa que ya estaba acomodada junto a la ventana.
Rápidamente el ómnibus se llenó y durante todo el recorrido los pasajeros que olfateaban algo enseguida dirigían sus miradas acusadoras a la gorda, sin sospechar de mí.
En algunos momentos en que de mis jeans emanaban más fuertes olores, las miradas de odio de los pasajeros hacia la gorda recrudecían.
Gracias a una sabia elección de asiento pude sobrellevar el viaje con mis jeans todos cagados, sin recibir una sola mirada sobre mi persona.
Estimada obesa anónima: un millón de gracias y mil disculpas ...
Lección 1 – Al igual que “no es necesario saber, si no tener el teléfono de quien sabe”, “no es necesario estar limpio (no cagado), si no tener a mano a alguien a quien los demás consideren más sospechoso”

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Experiencia 2 – Diciembre 1995

En esa época Claudia y yo trabajábamos en Varig y fuimos invitados por el amigazo Giorgio a la fiesta de fin de año de Siur (su agencia de viajes).
Siur, agencia especializada en el destino Cuba, realizaba su fiesta de despedida del año en una discoteca con música típica del destino: salsa
Don Giorgio Valenti había tenido la cortesía de invitarnos y además darnos invitaciones para 2 personas más, por lo que esa noche llegamos al boliche ubicado en Rondeau y Gral Luna acompañados por Fernando y Paola (una pareja de amigos que la vida luego llevó a afincarse en New Jersey.)
En cuanto entramos vimos que la Disco estaba cerrada esa noche para fiesta exclusiva de Siur, y todas las personas allí eran conocidos nuestros. Nos encontramos y saludamos a compañeros de Varig, colegas de otras aerolíneas y también muchísimos agentes de viaje (a los que no conocía yo, los conocía Claudia o viceversa).
Como ninguno de los cuatro era muy fan de la salsa (ni tampoco sabíamos bailarla), nos sentamos a escuchar la música, a ver como bailaban algunos prodigiosos y a tomar algo.
Siguiendo la ambientación cubana, en lo que respecta a los tragos nos pedimos cuatro “mojitos” para arrancar.
Tan solo 15 minutos después de ingerido el mojito, sentí esa vieja y conocida sensación en el bajo vientre ..
Comenzaron los retorcijones y como se hacían cada vez más frecuentes y fuertes, no tuve más remedio que salir en búsqueda del baño (Claudia, Paola y Fernando me esperaban en nuestra mesa).
No fue una búsqueda muy larga ya que ese lugar tan sagrado estaba ubicado a pocos metros de una barra de tragos, la que prolijamente decorada con palmas mantenía el estilo tropical del local.
Para no romper moldes ni salir de lo clásico, las puertas de los baños de hombres y mujeres estaban muy cercanas unas a otras (tanto hombres como mujeres forzosamente se encontraban en la puerta al salir o entrar)
Mis vergonzosos recuerdos de La Fontaine estaban bien ocultos, muy guardados en algún rincón del disco duro, y el ingreso a este recinto no me hizo evocar en lo más mínimo a aquella hedionda letrina.
Este baño, impecable en lo que respecta a limpieza, brillaba de punta a punta.
Cubierto con azulejos blancos de piso a techo, sin agua ni orines derramados en el suelo, era la excepción a todo lo que uno espera de un baño de un local tan concurrido.
De entre todas las puertas disponibles elegí la del medio y me mandé apurado ...
Oh, sorpresa !! El tan anhelado inodoro no existía!
Desde el lugar que debería ocupar el inodoro, una taza turca me observaba arrogante .....
Con su ciclópea mirada parecía desafiarme: “- A que no te atreves? A que si lo intentás te cagás de nuevo los pantalones y hasta las medias?”
Nunca fui de achicarme frente a los retos y menos cuando vienen de una pedazo de cerámica ...
Se presentó un nuevo retorcijón y esto me alentó a tomar la decisión, pero antes de lanzarme a la pelea hice una última evaluación de la situación ...
Mediante una rápida observación al cubículo tomé mentalmente las distancias a las paredes (pulcras y relucientes). Con alegría ví que las paredes laterales se encontraban a una distancia muy cercana.
También observé la ubicación del papel higiénico: ok Houston, papel higiénico a mano ...
Con un balance positivo (así lo creía) me lanzé a la aventura:
- pantalones nuevamente caídos a la altura de mis tobillos, pero esta vez “enroscados” hacia adentro
- papel higiénico a una distancia razonable (al alcance de la mano sin esfuerzos)
- piernas flexionadas y preparadas
- brazos estirados y tensos, apoyados sobre las paredes laterales
El silencio sepulcral del baño se vió interrumpido por una explosión similar a la del despegue del trasbordador Challenger. Dicha explosión sacudió mis entrañas, hizo temblar mis piernas, llenó mi frente de pequeñas gotitas de frío sudor, y logró que la pared posterior del cubículo vibrara por el golpe/chorrete recibido
Nuevamente se rompió el silencio del baño, esta vez por una voz que débil se quejó y largó un: Pahh, loco!!
Luego sentí pasos apresurados que se alejaban del baño y nuevamente silencio.
La tormenta en mi cuerpo recién comenzaba y los truenos se siguieron unos a otros, en una especie de sinfonía sin fin. Por cuatro o cinco minutos mi cuerpo vibró continuamente y mis piernas y brazos temblaron como sacudidos por una corriente eléctrica.
Y como casi siempre a los truenos los acompaña la lluvia, mi tormenta corporal no fue diferente y a mi me fue imposible contener la catarata diarreica que siguió a continuación ...
En ese momento yo solo trataba de sobrevivir y ya la puntería era lo de menos (realmente no me preocupaban mis pantalones o medias).
Reconozco que en algún momento creí que la pelea la ganaría la taza turca, y que yo caería derrotado, victimizado en el suelo entre mis propias deposiciones.
A mitad de mi batalla, creí escuchar voces femeninas que intentaban acercarse a su correspondiente baño pero que luego entre risas y comentarios se alejaban rápidamente.
Ya teniendo la pelea bastante más a mi favor, pude dedicar mis sentidos a prestar atención al resto del entorno y fue ahí que percibí la soledad en la que me encontraba (el baño estaba totalmente desierto!!)
De pronto escuché 2 voces masculinas que sonaban desde la puerta del baño:
- La gente se me empezó a ir de la barra por el olor a mierda!! No puede ser .... Quien fue el hijo de puta!!?? expresó con indignación la voz mas grave ...
- Entrá y echá !! Dale .. entrá y echá!!!! – decía una voz más joven y menos firme ...
Segundos más tarde escuché pisadas de zapatos que circulaban por el baño y simultáneamente un Shhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh .............. Shhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh ....... Shihhhhhhhhhhhhhhhhhhhh.... Shhhhhhhhhhhhhhhhhhh ... Shhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh ... Shhhhhhhhhhhhhhhhhhh Shhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh
Shhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh... ... Shhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh
Shhhhhhhhhhhh Shhhhhh Shhhh Shhhhh .. hasta que se acabó el desodorante en aerosol y ahí nuevamente los pasos rápidos que salían en forma desesperada del baño mientras la voz gruesa decía: Que hijo de puuuuta!!!!
El hijo de puta seguía metido en el cubículo, sin poder despegar los brazos de las paredes, aún temblando y cagando sin parar. Las piernas ya no las sentía y estaban como entumecidas .....
Convencido de que estaba ya en los asaltos finales, y de que en cualquier momento podría rematar la pelea, giré mi cabeza intentando mirar por encima de mi hombro, hacia la pared del fondo ...
En ese momento escuché la voz de mi amigo Fernando que desde la puerta del baño me llamaba timidamente:
- Walter estás ahí? Estás vivo? Precisas ayuda?
- Pahh!! Pero que que olor insoportable que hay aca!!!! ....
Todo esto mientras yo intentaba reaccionar del increíble cuadro que había encontrado en la pared trasera de mi cubículo. La anterior pared pulcra y reluciente ahora parecía una obra abstracta de Pollock ... chijetazos por aquí, pinceladas por allá. Toda una obra de arte!!
- Ahora estoy bien ... logré mentir con la voz quebrada por el esfuerzo
Fernando más en base a amistad que valentía, había dado unos pasos adentro del baño y me decía:
- Estábamos super preocupados por vos, hace como 20 minutos que estás acá adentro ...
- Se te partió el orto!! Que cagaste??
- Sabés que se fue toda la gente de la barra esa que esta a 6 o 7 metros del baño ... es insoportable el olor!!!
Relevándolo de la responsabilidad del rescate le dije:
- Andá nomás que ya lo tengo dominado, ahora nomás me limpio y salgo ....
Me limpié como pude, con las pocas fuerzas que aún tenía.
La obra de arte allí quedó. Fue mi legado artístico al boliche (ya que las fuerzas no me daban para siquiera intentar borrarla de la pared).
Valiente, bien macho ... no es el que hace varios sparrings con los contricantes más duros, o el que se enfrenta a los enemigos más difíciles ...
Valiente, bien macho, es el que como yo, luego de tremendo papelón sale del baño con la frente bien alta!
Valiente, bien macho, es el que como yo, se encuentra con que la disco en un radio de 10 metros alrededor del baño se encuentra totalmente despejada y que todos los presentes están pendientes de ver quién es el causante de todo ese Chernobyl ... entonces como bien macho que es, al salir del baño los enfrenta (porque son todos conocidos o compañeros) y los saluda con un afectuoso gesto de cabeza ..
Valiente bien macho, es el que no tiene miedo de decir que ama a su inodoro ...
Lección 2 – "Valiente es aquel que enfrenta a sus enemigos, pero que también sabe enfrentar a sus amigos cuando es necesario"
Consejo: Hagan caca antes de salir de sus casas!! Creanmé, no se van a arrepentir ....


Tengo mas experiencias vergonzosas vividas sobre el tema, pero las dejaré para otra oportunidad (se ha hecho demasiado largo este e-mail)


Un abrazo a todos,


Walter Vitureira
Primate de Colon Irritable

Buena onda en "Carnaval" ...

----- Original Message -----
From: Walter y Claudia
To: Walter y Claudia
Sent: Thursday, February 26, 2009 23:38
Subject: Buena Onda en Semana de Carnaval + 1 minicuento de yapa!!!

A todos aquellos ilusos que pensaron que se habian librado de mí, les envio estas líneas para que se den cuenta que estaban equivocados (creo que puedo seguir torturandolos un buen tiempo más todavia)
Como no perdí la obsesión por los mini-cuentos aprovecho y les envio uno (lo encontrarán abajo del todo).
Del notebook mejor ni hablemos ....


Reflexiones sobre la buena onda de la semana de Carnaval en Montevideo

Algo típico de nuestra ciudad: el quedar "muerta totalmente" el fin de semana largo de Carnaval (y también en cuanto fin de semana largo se arma por correr los feriados).
Este año no ofreció ninguna variante a esa tradición, y en esos 4 días solo volaron unas pocas moscas por Montevideo ....
Agreguemos que las pocas moscas solo volaron Lunes y Martes, ya que Sábado y Domingo las intensas lluvias le sacaron las ganas hasta el mas animado y osado.
Por los 100 mms caídos Ose y el campo se sintieron bendecidos y agraciados, y los acampantes claustrofóbicos putearon hasta en esperanto antiguo acordandose de las madres de Torraca, Cisneros y Ramis (ellas jamás pensaron que lograrían tanta fama gracias a sus hijos meteorólogos).
Lunes y Martes ya con mejor clima, los 4 gatos locos que estábamos en Montevideo aprovechamos para desquitarnos con las últimas horas de playa posibles de este verano que ya se nos va (o ya se nos fue?).
Luego de un fin de semana largo, siempre cuesta arrancar ... lo sé yo y lo saben Uds., no es ninguna novedad.
Por mas onda que uno le meta al laburo, la noche anterior siempre estas con esa sensación de mierda ... mientras pensas que ya se acabo la joda y el descanso, y que al día siguiente te esperan todos los problemas que dejaste colgados el Viernes anterior más los nuevos que indefectiblemente aparecerán.
Para colmo de males, el Domingo de noche me tuve que meter allá donde no llega el sol varias boletas de "el 5 de Oro" que con su pozo millonario prometía rescatarme del horario de oficina (al feriante que lo saco, por darse a conocer en tv ahora lo van a tener que rescatar de copadores, secuestradores, timadores y estafadores, y también de la manga de cuanto vecino y familiar lejano se le arrime).
Si bien la noche del Martes me presagiaba un Miércoles de aquellos, esa mañana Claudia me desperto de la mejor manera que puede uno desear .... y arranqué el Miércoles con una sonrisa de oreja a oreja (a buen entendedor pocas palabras).
A pesar de que me siempre me voy medio dormido y solo termino de reaccionar ya estando en la oficina, iba tan relajado y con tan buena onda que en todas las personas a mi paso encontraba algo positivo.
Hugo, el portero del edificio, me saludó con su mejor sonrisa (no es que sea antipático, pero muchas veces lo he visto demasiado serio).
Cuando subí al 116 el chofer del ómnibus, que veo practicamente a diario y que siempre tiene cara de lápida, al verme subir los 3 escalones .. me dedicó una sonrisa. Epa, que buena onda!!, pensé enseguida,y le devolví su cortesía con un movimiento de cabeza y una media sonrisa.
Pagué el boleto y luego me senté frente al guarda del bus, en el primer asiento disponible luego del asiento lateral conocido como "asiento de los bobos" (mantengan la ubicación en mente). Luego de sentarme el guarda tambien me dedicó una leve sonrisa (increíble!!! si este guarda es un gallego amargado al que siempre se lo ve caracúlico y frustrado por su rutinario trabajo). Correspondí nuevamente la sonrisa con mi leve movimiento de cabeza y la media sonrisa.
Me quedé pensando que importante es salir con buena onda, como realmente se transmiten esas vibraciones a los demás y uno obtiene por respuesta lo mismo que envía.
Realmente estaba asombrado que a pesar de tener que trabajar esos 3 días restantes de la semana (en la que la mayoría de los uruguayos siguen de vacaciones) tanto el chofer, como el guarda ... como yo mismo, estabamos con buena onda.
No les voy a mentir diciendo que pasé todo el trayecto reflexionando sobre las buenas vibraciones, sobre el como encarar la vida desde otra perspectiva y sobre como ser un hombre positivo. A los 5 minutos de estar sentado ya estaba dormido y me desperte como siempre ..... un par de cuadras antes de donde siempre desciendo del ómnibus.
Ya en la oficina, todos los que no estábamos de licencia, bromeábamos sobre lo que nos perdimos con el 5 de Oro, sobre como sería el día de trabajo sin gente en Montevideo, etc etc.
Todos con excelente humor y disposición, siempre con una sonrisa para conmigo.
Incluso el Director Comercial pasó varias veces frente a mi escritorio, y sin ningún comentario me dedicó varias sonrisas.
Seguía asombrado y cada vez más convencido que solo hace falta ponerle muchas ganas y buena onda al día, para que éste se plantee como uno lo desea.
El día pasó sin muchas novedades (por la ausencia de gente en Montevideo) y los problemas que se sucitaron los encaré y solucioné con la mejor onda ... tal como había arrancado el día.
Llegaron las 1830hrs y como era de esperarse todos volamos de la oficina (las calles de Montevideo semi-desiertas).
Al llegar a casa comencé a cambiarme de ropa, aún con la mejor onda y buenas vibras, para ir a clase de taekwondo donde me esperaban Claudia y Tiago.
Luego de ponerme el pantalón y remera de entrenamiento, giré para agarrar la ropa que había apoyado encima de la cama.
Ahí se me fué al piso la teoría de la buena onda, las buenas vibras, y de que todo lo que uno da lo recibe igual ...Encima de la cama: mi camisa (lista para ir al latón de la ropa sucia), mi pantalón (esperando ser colgado en su percha), y mis medias; una azul y otra gris
Rápidas imágenes se sucedieron en mi cabeza: la sonrisa del chofer del ómnibus, la sonrisa del guarda y las continuas sonrisas del Director Comercial.
No se sonreian conmigo .... se reian de mi.
Al finalizar la clase de taekwondo, me quedé unos minutos extras pateando la bolsa ... sacando toda esa mala onda!!!
Hoy para vengarme de todos, fui a trabajar sin medias.

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Acá sigue el mini-cuento:

Resignación
Nervios. Marcha nupcial. Miradas y flashes sobre ellos rumbo al altar. Ella sonríe. El suspira, traga saliva y piensa: llevo a la mujer que amo hacia mi hermano

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Me despido con un abrazo,

Walter Vitureira
primate con medias